Primero corrió, después se resistió. El forcejeo terminó con un agente fronterizo herido de una mordida y un hondureño ante una acusación que podría costarle hasta 20 años de cárcel en Estados Unidos.
El protagonista del caso es Esli Osman Díaz Bejarano, de 28 años, acusado de agredir, resistirse u obstaculizar a un agente federal durante un operativo realizado en Niagara Falls, Nueva York.
El episodio ocurrió el 2 de septiembre de 2026, cuando agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron una acción de control migratorio en St. Joseph Road, según la Fiscalía Federal para el Distrito Oeste de Nueva York.
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El hondureño corrió cuando los agentes intentaron entrevistarlo
La secuencia comenzó cuando los agentes intentaron entrevistar a Díaz Bejarano. Según la denuncia federal, el hondureño salió corriendo y los oficiales fueron tras él.
La persecución no terminó con su captura inmediata y cuando los agentes lo alcanzaron e intentaron detenerlo, el hondureño presuntamente comenzó a resistirse y retiró repetidamente los brazos mientras trataron de sujetarlo.
Fue durante ese forcejeo cuando ocurrió el episodio que elevó las consecuencias del caso.

Una mordida dejó sangrando al agente
La Fiscalía sostiene que Díaz Bejarano mordió al agente en la muñeca izquierda, provocándole una herida que comenzó a sangrar.
La lesión requirió atención médica y el oficial fue trasladado al DeGraff Memorial Hospital para ser atendido.
Lo que comenzó como una acción de control migratorio escaló así a una presunta agresión contra un agente federal.
Y con ello también cambió el escenario judicial para el hondureño.
De la persecución a enfrentar hasta 20 años
A Díaz-Bejarano lo acusan de agredir, resistirse u obstaculizar a determinados oficiales o empleados federales, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El cargo contempla una pena máxima de 20 años de prisión y una multa de hasta 250,000 dólares.
Los 20 años, sin embargo, no son una condena impuesta. Representan la pena máxima que podría enfrentar si resulta declarado culpable.
Díaz-Bejarano compareció inicialmente ante el juez federal Jeremiah J. McCarthy, quien ordenó que permaneciera detenido mientras continúa el proceso.

El caso apenas comienza
La investigación estuvo a cargo de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, bajo la dirección del agente jefe del sector de Buffalo, James D. Acton.
El caso es procesado por la fiscal federal adjunta Hannah A. Cordani, de acuerdo con el Departamento de Justicia.
La dimensión que alcanzó el expediente ya está marcada: una persecución durante un operativo migratorio, un forcejeo y una presunta mordida dejaron al hondureño frente a un proceso federal cuya pena máxima se cuenta en décadas.
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