Brillo espejo, larga duración y uñas perfectas habían convertido al esmalte semipermanente en un básico de belleza.

Sin embargo, desde el 1 de septiembre de 2025, su fórmula cambia para siempre: la Unión Europea (UE) prohibió el uso del TPO (óxido de trimetilbenzoyl difenilfosfina), un compuesto químico utilizado en al menos un 25% de los esmaltes en gel del mercado.

La medida forma parte del Reglamento Omnibus VII, que elimina de los cosméticos todas las sustancias clasificadas como cancerígenas, mutagénicas o tóxicas para la reproducción (CMR).

El TPO, ahora reconocido como reprotoxina, queda totalmente fuera de circulación, sin prórrogas ni excepciones.

¿Quiénes enfrentan mayores riesgos al manipular este producto?

Aunque la absorción en clientas es mínima porque el producto se aplica sobre la uña y se sella con lámpara UV, el verdadero riesgo recae sobre manicuristas y técnicos de belleza, quienes manipulan estas fórmulas diariamente, muchas veces en salones sin ventilación adecuada.

La UE aplicó el principio de precaución tras estudios en animales que mostraron alteraciones en la fertilidad y daños en órganos reproductores.

Desde ahora queda prohibida la fabricación, importación y venta de esmaltes con TPO, lo que obliga a retirar de inmediato productos de salones y tiendas.

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Manicurista pintandole las uñas a una mujer.

¿Qué impacto económico produce la nueva normativa?

La prohibición ha supuesto un golpe para pequeñas esteticistas que deben desechar inventario y comprar nuevas líneas de esmaltes.

Sin embargo, grandes marcas ya habían comenzado a reformular sus productos anticipando la decisión de Bruselas.

Entre las alternativas seguras destacan los esmaltes con ingredientes vegetales, los geles “peel-off” que no requieren lámpara UV, la manicura japonesa, los sistemas Dip Powder y nuevas tecnologías como el Popit Gel, que permiten extensiones sin recurrir a químicos prohibidos.

El cambio marca un antes y un después en la industria de la manicura, que ahora busca fórmulas más seguras y sostenibles para profesionales y consumidoras en Europa.

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