A través de redes sociales ha comenzado a circular un video que muestra el momento exacto en que un vendedor de naranjas deja abandonado su puesto para salvar la vida a un menor que se estaba ahogando en una playa de Brasil.
Se trata de Jefferson Rodrigues, de 31 años, quien ese día iba en su carro pasando frente a la playa de Abricó en el Rio das Ostras en Río de Janeiro, y notó que alguien se estaba ahogando debido a la fuerza del mar.
A pesar de llevar años sin acercarse al mar, sin dudarlo dos veces, salió de su carro para salvarlo.
Al llegar a la orilla descubrió que se trataba de un niño, de apenas cuatro años, quien había caído al agua a pesar de que está prohibido el ingreso a la playa debido a que presenta problemas de hundimiento.
Finalmente Rodrigues logró sacar al menor del agua y ponerlo a salvo, todo frente a la mirada de familiares y testigos del hecho que pudo haber terminado en tragedia.
Hasta el momento, la información disponible no ofrece mayores detalles sobre el estado de salud del niño ni explica con exactitud cómo comenzó el incidente.
Aun así, la intervención de Jefferson Rodrigues ha despertado el interés del público y ha generado reconocimiento por su disposición para ayudar a alguien que se encontraba en una situación de peligro.
Playa está prohibida para el público
La playa de Abricó, ubicada en Río das Ostras, Brasil, tiene un sector en el que está prohibido ingresar al agua debido a problemas de hundimiento que representan un peligro para los bañistas.
Las autoridades brasileñas han advertido que esta zona no reúne las condiciones necesarias para que las personas puedan nadar de manera segura.
El hundimiento del terreno y las condiciones peligrosas del lugar pueden poner en riesgo la vida de quienes decidan entrar al mar. Además, estas circunstancias pueden dificultar las labores de rescate en caso de que alguien tenga problemas en el agua, lo que aumenta el peligro tanto para los bañistas como para las personas que intenten auxiliarlos.
Por esta razón, las autoridades recomiendan respetar las restricciones y prestar atención a las señales y advertencias de seguridad colocadas en la playa. Aunque el mar pueda parecer tranquilo, pueden existir riesgos que no son fáciles de identificar a simple vista, por lo que es importante evitar las áreas señaladas como peligrosas.
LEA TAMBIÉN | Dan reconocimiento a Alexander Gómez, niño que rescató a tres menores en Cedeño
