Un turista británico estuvo a punto de perder la vida sin siquiera saberlo. Andy McConnell, creador de contenido en redes sociales, manipuló un pequeño pulpo durante un paseo por la playa, sin imaginar que se trataba de una de las especies más venenosas del mundo, capaz de matar a una persona en cuestión de minutos.
La experiencia quedó registrada en un video que el propio McConnell compartió en su cuenta de Instagram (@decanterman), donde relató lo ocurrido bajo el título “Mi encuentro cercano con la muerte”. En la grabación, el británico aparece sosteniendo al animal con las manos mientras sonríe, convencido de que se trataba de un pulpo inofensivo.
Según explicó, el episodio ocurrió durante una caminata matutina por la playa, cuando observó a un grupo de niños jugando con lo que describían como un “pulpo bebé”. Sin conocer el riesgo, McConnell imitó la acción, se grabó manipulándolo y luego lo devolvió al lugar donde había sido encontrado.
“No me di cuenta del peligro hasta después de publicar el video”, relató. Fue al notar la avalancha de comentarios y advertencias de usuarios, muchos de ellos australianos, que comprendió la gravedad de la situación. El animal que sostenía era un pulpo de anillos azules, una especie reconocida por portar uno de los venenos más potentes del planeta.
El video superó rápidamente el medio millón de visualizaciones y generó una fuerte discusión en redes sociales sobre los riesgos de interactuar con fauna silvestre, especialmente con especies marinas poco conocidas.
El pulpo de anillos azules, uno de los animales más venenosos del mundo
El pulpo de anillos azules, perteneciente al género Hapalochlaena, habita en aguas poco profundas del Indo-Pacífico y suele encontrarse en arrecifes; pozas de marea y zonas costeras de Australia, Indonesia y Filipinas.
A pesar de su pequeño tamaño —apenas entre 12 y 20 centímetros—, su veneno contiene tetrodotoxina, una neurotoxina extremadamente potente, considerada hasta mil veces más letal que el cianuro.
La toxina actúa paralizando el sistema nervioso, provocando insuficiencia respiratoria en cuestión de minutos. Lo más peligroso es que no existe un antídoto específico, por lo que la supervivencia depende de recibir respiración asistida inmediata hasta que el cuerpo elimine la sustancia.
Especialistas señalan que el pulpo de anillos azules no es agresivo y solo muerde cuando se siente amenazado o es manipulado, como ocurrió en este caso. Por ello, recomiendan no tocar animales marinos desconocidos, por inofensivos que parezcan.

