Un intento de asalto a una farmacia en la comuna de Cerrillos, Chile, terminó en tragedia luego de que el propietario del establecimiento, armado con un arma de fuego, se enfrentara al delincuente que irrumpió en el local.
El hecho, que quedó registrado en cámaras de seguridad, generó un amplio debate sobre la legítima defensa y el uso de armas en situaciones de riesgo.
El video de seguridad muestra el momento en que un sujeto, ocultando su identidad con gafas de sol y mascarilla, ingresó a la farmacia simulando ser un cliente. Cuando el encargado del negocio se dio la vuelta, el delincuente saltó la vitrina y sacó un arma cortopunzante, con la intención de intimidarlo.
Sin embargo, lo que el asaltante no esperaba era que el comerciante se encontraba armado. Al percatarse del peligro, el dueño de la farmacia sacó su arma de fuego, dando inicio a un forcejeo entre ambos.

Durante la lucha, el delincuente logró zafarse e intentó atacar con el arma blanca, pero el propietario lo empujó con fuerza, haciendo que el agresor cayera sobre una de las vitrinas y quedara gravemente herido.
Disparos y posterior fallecimiento del asaltante
Además de las heridas provocadas por la caída, el dueño del local confirmó ante la Policía que realizó entre cinco y seis disparos, algunos de ellos al aire, en un intento de disuadir al asaltante. A pesar de esto, el delincuente consiguió salir del local y colapsó en la vía pública.
Un grupo de transeúntes lo auxilió y lo trasladó en un vehículo hasta un centro médico, donde, pese a los intentos de reanimación, se confirmó su fallecimiento debido a las heridas sufridas en el abdomen.
Legítima defensa y situación legal del arma
Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer los hechos. Según la Fiscalía Metropolitana Occidente, el arma utilizada por el comerciante estaba inscrita ante la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), aunque se encontró una irregularidad en su registro, ya que estaba a nombre de su padre fallecido y el comerciante se encontraba en trámite de regularización.
El dueño de la farmacia sufrió heridas leves en la oreja y en la mano derecha producto del forcejeo. Por el momento, se evalúa si el caso será catalogado como legítima defensa, dado que las pruebas recolectadas indican que el comerciante actuó en respuesta a una amenaza directa.
