Momentos de terror se vivieron el domingo en la comunidad de Hsinchu, a unos 80 kilómetros al oeste de la capital de Taiwán, Taipéi, cuando un niño de tres años salió volando por los aires arrastrado por una comenta.

Hsinchu celebró el festival de cometas y todo parecía esplendor y felicidad hasta que el pequeño fue arrastrado por una ráfaga de viento. La cola de una de las cometas literalmente abrazó (enrolló) al pequeño que en un abrir y cerrar de ojos ya estaba volando.

Los pobladores comenzaron a seguir el rumbo de la cometa y se fueron colocando en grupo para amortiguar la caída del niño que sufrió algunos cortes menores en el cuerpo, de acuerdo a los reportes de los medios taiwaneses.