Bajo el nombre original de Paper Children (Niños de papel), un documental sobre menores migrantes en Estados Unidos se centra en la historia de una familia hondureña, quien marcada por la violencia en el país decide emigrar hacia Estados Unidos.

La vida de Fernando, Mauricio, China y Jan, cuatro hermanos hondureños, cambió rotundamente desde el día en el que les tocó presenciar cómo desconocidos llegaron hasta su casa a quitarle la vida a su primo y luego a uno de sus tíos. Esa cruda escena, que no podrán borrar jamás de su memoria, obligó a su madre a tomar la decisión de sacarlos del país, aunque, de manera ilegal.

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Violencia versus ilegalidad

"Yo y mis hermanos pasamos cosas muy difíciles; mataron a mi primo, al papá de mi prima", recuerda Fernando, quien salió de Honduras en 2014, pero aún está de manera irregular en territorio estadounidense, aunque mantiene la esperanza de legalizar su estatus, pues asegura que teme ser deportado y que su vida corra peligro.

"Yo me acuerdo cuando se fue mi mamá, yo estaba como en quinto grado, cuando uno queda solo y los papás se vienen para aquí, los mareros llegan", dijo Fernando, sin dar más detalles sobre lo que le tocó vivir en Honduras.

Esta es la cruda historia de vida de esta familia hondureña, originaria de la aldea de Ticamaya, en Choloma, departamento de Cortés, al norte de Honduras, quien mantiene la lucha con las autoridades migratorias de Estados Unidos para que les permita legalizar su estatus por completo.

Karen, la madre de los cuatro hondureños, salió del país años antes que ellos, con el objetivo de ofrecerles un futuro mejor, aunque, siempre con la meta de llevárselos a vivir con ella a suelo estadounidense, pues confiesa que en Ticamaya sus hijos pasaron carencias "mi sueño era ponerlos a estudiar y darles una mejor vida (...) ahí en Honduras hay una pobreza fea, a veces hay comida, a veces no", narra.

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https://www.youtube.com/watch?v=jdsPSkFXrD4&feature=youtu.be

Estrenado el 25 de junio a través de YouTube, el documental, que dura poco más de una hora, se enfoca en presentar la cara de los niños y adolescentes centroamericanos y de México, quienes permanecen con la angustia de ser deportados a su país de origen, ante la mora de más de 452 mil casos de menores, quienes aún esperan una respuesta del sistema de migración de Estados Unidos.

Producción con toque catracho

Onán Fugón, uno de los talentos hondureños que participó en la producción del documental, desde Honduras, confiesa que fue duro conocer la historia de esta familia, aunque su caso no es aislado a la realidad nacional.

Fugón, quien forma parte de la productora UP Studios, detalló a tunota.com que se trabajó desde el país en conjunto con Cinemia Productions, la productora encargada de la realización de todo el documental, bajo el sello de calidad de YouTube Originals.

"Este es un largometraje que trata de las familias que les toca migrar a Estados Unidos, en este caso contamos la historia de una familia que a causa de la violencia perdió a un pariente en frente de los hijos y ellos relataron el sangriento hecho", comenzó contando el joven productor hondureño, quien además es periodista.

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Para este productor catracho, esta es una de las experiencias que más le ha tocado el sentimiento, pues afirma que conoció de cerca uno de los cientos de casos de secuelas que deja la violencia en el país. El documental muestra cómo "se van migrando uno por uno, cuenta tres ejes, el camino, llegada a Estados Unidos, y cuánta gente se enfrenta al proceso migratorio", detalló.

"Todos los hijos logran tener la residencia, pero el mayor no, tiene miedo de regresar a Honduras. La historia se centra en eso, la unidad, en la búsqueda de un mejor futuro", sostuvo durante la entrevista con tunota.com.

"¿Por qué niños de papel? Porque básicamente eso terminan siendo en Estados Unidos, que por un papel ellos migran a otro país para sentirse ciudadanos", arriesgando todo a su paso, dijo Fugón. "Lo difícil de esto es que, cuando pedís papeles, no podés volver al país durante un lapso de unos 20 años. El testimonio es crudo", cerró.

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