Ya casi se llega al quinto mes del año y la mesa negociadora del nuevo salario mínimo, integrada por representantes de los obreros y empresarios hondureños -con la mediación del gobierno-, no ha sido capaz de llegar a un acuerdo con el que se favorezcan ambas partes.

Sin embargo, si a más tardar el próximo viernes 30 de abril no llegan al consenso, la decisión pasará al Poder Ejecutivo para que conforme la nueva tabla de salario mínimo del 2021.

Lea: Sector obrero se retira de la mesa negociación del nuevo salario mínimo en Honduras

Datos oficiales ubican actualmente el salario mínimo de Honduras entre 6,762.70 y 12,357.84 lempiras; pero, esto depende del rubro o actividad de la empresa. El sector agrícola tiene los valores más bajos.

Este año, las circunstancias de la negociación son diferentes debido a los efectos que el Covid-19 ha tenido en todos los ámbitos. Una pandemia que llegó sin avisar hace más de un año, más el paso devastador de las tormentas Eta y Iota, derribaron los cimientos que le quedaban a la deteriorada economía hondureña, que reportó una caída de 9.7% al cierre del año 2020, según el Banco Mundial (BM).

huracanes eta iota honduras
Honduras tuvo pérdidas de unos 250 mil millones de lempiras tras el paso de ambos fenómenos que azotaron el país. Foto: FFAA.

Sumado a lo anterior, las medidas de confinamiento -obligado para contener los contagios- causó una severa bajada en la demanda de consumo, lo que llevó a muchas empresas, especialmente a las mipymes, a trabajar con números rojos y esperar un milagro de recuperación; pero, esto no fue posible para todas y miles tuvieron que cerrar sus operaciones.

Por el lado de las grandes empresas, el sacrificio ha sido monumental porque algunas han tenido que reducir sus planillas de personal al mínimo para, a duras penas, poder cumplir los compromisos con los trabajadores. Aún así, se han visto casos de empresas que con cierta trayectoria decidieron cerrar sus puertas por no poder aguantar la crisis ni un día más.

Puede interesarle: 'Si se cierra el país habrá pérdidas económicas y aumentará la pobreza', advierte director ejecutivo del Cohep, Armando Urtecho

Para variar, las tormentas que golpearon al país en noviembre pasado lo agravaron todo. Arrasaron con miles de hectáreas de cultivos cosechados por pequeños, medianos y grandes productores del Valle de Sula, dejándolos en cero y buscando créditos a los que aún no han podido tener acceso, porque les faltan las garantías solicitadas por las instituciones que les puede otorgar préstamos.

Escenarios

Para todos se trata, entonces, de varias situaciones indeseables: un desempleo todavía más marcado, el desplome de las empresas, el alto costo de vida, alimentos y servicios caros, y falta de dinero para producir.

Image
Hay 700 mil desalentados, que son aquellos que ya no buscan trabajo, porque ya no tienen esperanza de encontrarlo. Foto: Secretaría de Trabajo

Los primeros dos escenarios son resaltados por dirigentes del sector privado empresarial, quienes han advertido hasta el cansancio que no es el momento de realizar ajustes salariales, sino más bien para intentar rescatar el millón de plazas que se han perdido y cuidar las que se han podido conservar.

Ante este panorama, la representación privada en la mesa salarial no propone aumento salarial para las empresas que tienen de 1 a 50 trabajadores (la mayoría), argumentando que apenas tienen para cubrir sus costos y no hay margen de maniobra para reajustar salarios. Para las que poseen de 51 a 150 trabajadores sugieren 1% y para las de 151 en adelante, 4.01%.

También: En Honduras sube a 5 lempiras el precio del banano debido a la crisis que dejo Eta y Iota

Del otro lado, el sector obrero admite que los efectos del Covid-19 han sido nefastos para las empresas, porque ya no reciben los ingresos de las épocas normales; pero, señalan que muchas no dejaron de operar ni un solo día durante la pandemia y que, por el contrario, las ganancias han sido mayores y se dan el lujo de no reportarlas.

Los dirigentes dicen que esto no es justificación para sacrificar a la clase trabajadora hondureña, porque, así como las empresas están sufren la falta de ingreso y ganancia, los hogares también lloran por diversos motivos: muertes de familiares a causa del Covid-19, despidos, suspensiones, elevado costo de la canasta básica, insumos de bioseguridad, alto costo de energía, agua y otros servicios, alzas en las matrículas escolares, así como las pérdidas materiales derivadas de las tormentas, entre otros.

Image
Cuatro personas cargan un ataúd de una persona víctima del covid. Foto: EFE.

Así que lo menos que se puede hacer por los obreros es respetarles el derecho de aumento al salario mínimo, establecido por la Ley, y que sea retroactivo, señalan.

En ese sentido, la representación obrera en la mesa de negociación pide un ajuste salarial que oscila entre 4.01% y 6%, desglosándose así: empresas que tengan de 1 a 10 trabajadores, 4.01%; de 11 a 50, 4.05%; de 51 a 150 trabajadores, 5%, y de 151 en adelante, 6%.

Reacciones

Para Daniel Durón, secretario de la Central de General de Trabajadores (CGT) y representante de los obreros en la mesa de negociación, va a ser bien difícil llegar a un acuerdo y posiblemente quedará en manos del gobierno, como ha sucedido otros años.

“Ya esperamos como dice la ley, hasta abril, pero ya es mucho tiempo. La ley dice con claridad que cuando no hay acuerdo entre las partes, el gobierno que asume la responsabilidad”, precisa.

Además: Economistas: 'impuesto solidario' del FMI alejaría la inversión extranjera

El dirigente recalca que no se puede esperar un ajuste inferior a la inflación. “Eso sería ilegal”. Añade que la propuesta del sector privado deja afuera de la aplicación a un fuerte sector de trabajadores. “Excluirlos no sería nada conveniente”.

De su lado, Rafael Medina, representante empresarial en el diálogo con los trabajadores y director de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), refirió que si la los obreros deciden abandonar la mesa tripartita, tendrían que oficializarlo -de acuerdo a la ley- en el seno de la misma. "Ahí esperaríamos que el gobierno diga qué paso vamos a seguir".

Este es un artículo de la versión impresa de tunota. Lea más noticias relacionadas.

José Castañeda, presidente de la Federación Hondureña de la Microempresa y Sector Social de la Economía (Fehmisse), considera que las mipymes no tienen capacidad de pagar ajustes salariales en este momento. “Esto convierte las negociaciones en falacia, porque no se cumple al final”.

tunota intentó comunicarse con el ministro de Trabajo, Olvin Villalobos, pero no contestó ni llamadas, ni mensajes. Sin embargo, en sus últimas comparecencias, el funcionario hizo hincapié en la confianza depositada tanto en el sector privado como obrero para lograr a un consenso sin necesidad de la intervención del Poder Ejecutivo.

Puede leer: 'No hay razón para que le hayan incrementado tanto' al precio del banano verde, señala la SAG