“Liberales ni un paso atrás… siempre adelante”. Esta es la famosa frase de aquel líder y caudillo del Partido Liberal, Modesto Rodas Alvarado, en la convención de 1978.

Palabras que poco a poco se la has llevado el viento; porque este instituto político después del golpe de estado del 2009, donde fue señalado de acompañar este hecho histórico en la política nacional, ha visto reducido su caudal de sufragios y su popularidad ha venido en picada. Y la creación del partido Libertad y Refundación, provocó más rupturas y división en el parangón rojo blanco rojo del liberalismo.

¿Está en crisis el Partido Liberal? Para muchos líderes de este instituto político la mayor tempestad ya pasó, aquellos que se sembró con lágrimas y hasta con sangre, tienen hoy una cosecha de esperanza, según la dirigencia nacional de liberalismo. Para otros están en la completa llanura y sin figuras atractivas para el voto popular.

Con esto surge una preocupación, no hay líderes en quien confiar y esta incredulidad del liderazgo actual lo hace correr a grandes voces, algunos alcaldes como el edil de Santa Rosa de Copán, Aníbal Erazo Alvarado, quien confesó su incredulidad entre los que se postulan como precandidatos a la presidencia de la República.

“Nadie de ellos puede ganar las elecciones”, dijo el edil. Entonces retomamos la inquietud acerca del futuro político del Partido Liberal, que aparentemente no tiene claro su objetivo de volver a alcanzar la primera magistratura de la nación.

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Si hay crisis de liderazgo, entonces, qué hacen precandidatos como Eleazar Ramos, Arístides Mejía, Mario Noé Villafranca, José Luis Moncada, Luis Zelaya y Darío Banegas (que son los más visibles) en su carrera política. ¿Acaso no representan estos, la identidad liberal? ¿Es que no llenan las expectativas de los liberales para que puedan derrotar a los nacionalistas en una contienda electoral? ¿O es que, no hay que descartar caballo alguno y ver si este llega a la meta final y logra el objetivo?

Esa es una inquietud que solo la militancia puede responder; pero hasta cuanto hay que esperar que la confianza retorne entre algunos alcaldes y diputados del emblema rojo y blanco.

Hay quienes esperan el retorno de líderes que fueron enjuiciados en el exterior, como Yani Rosenthal, que para muchos llegará pensando más en cómo recuperar lo perdido materialmente hablando y establecerse con su familia, que participar en política.

Hay otros líderes de base que consideran que el expresidente Carlos Roberto Flores, en el marco de la reelección presidencial, es una opción de triunfo para los liberales, pero el exmandatario, descartó esta posibilidad. Entonces, qué rumbo lleva este instituto político, sino logran amalgamar un liderazgo que aglutine y sume para lograr la victoria.

Bajo la lupa pasan otros eventos políticos que deben analizarse. Los constantes ataques entre la bancada de diputados en el Congreso Nacional y las autoridades del Consejo Central Ejecutivo, que con el ingeniero Luis Zelaya al frente, ha querido aplicar los estatutos de su partido para poner en cintura a los parlamentarios y a algunos alcaldes.

También, la reciente decisión de documentar a sus partidarios para garantizar que son auténticos liberales, así como la integración de los recientes entes electorales, no menos es, mencionar, las alianzas que ya habla el Central Ejecutivo sin haberse realizado las elecciones primarias. Todos estos hechos, tienen trabado un partido político que necesita salir del letargo, pero que es necesario dejar los intereses personales y mezquinos para que vuelva a ser el glorioso Partido Liberal que se ufanan.

Si la famosa frase: “liberales ni un paso atrás… siempre adelante” es un icono entre el liberalismo nacional, vale la pena hoy recordarles a través de este artículo, que las buenas batallas se ganan en unidad, fijando un mismo objetivo y teniendo un bien común, de lo contrario estarán lejos, muy lejos que retornen al poder de la nación, y todo lo que libren será estéril…

"Cuando dos buenas personas se pelean por principios, ambas tienen la razón"…

Marie von Ebner-Eschenbach.