Un nuevo centro de pensamiento es impulsado desde la sociedad civil para seguir el pulso a los temas de democracia, justicia y gobernabilidad, entre otros, como un espacio de fortalecimiento del espacio cívico y de la libertad de expresión en un país como Honduras donde los apoyos a la democracia no son tan fuertes y el ejercicio de la libertad de expresión sigue siendo de alto riesgo, al igual que la labor de los defensores humanitarios, del ambiente y el territorio.

Este nuevo centro de pensamiento tiene tres características. La primera es su enfoque en datos y hechos, la segunda es el impacto humano, y la tercera, el enfoque en la esperanza.

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La rigurosidad en la investigación, los hechos y los datos serán la piedra angular de este esfuerzo ciudadano que cuenta con un Consejo Asesor integrado por destacados personajes del ámbito nacional e internacional.

Se trata del Instituto de la Justicia presentado recientemente por la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), que busca contribuir al debate y a la toma de decisiones oportuna y específicas en las políticas públicas.

De momento, este tanque de pensamiento ha identificado dos hechos que están afectando fuertemente al país, según los estudios hechos tomando como base cifras oficiales, datos e informes de organismos internacionales, entrevistas, cruce de información, entre otros instrumentos aplicado a sus investigaciones.

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Estos problemas que golpean y golpearán al país son los relacionados con el subsector eléctrico que pasa por la crítica situación de la ENEE. El otro se relaciona con la seguridad y la modalidad de la extorsión, última que ha mutado en sus formas de operar y que fue un informe de la ASJ el que presentó a las autoridades esa forma de mutación que para ellos estaba siendo imperceptible.

Los grupos de la extorsión han pasado del método tradicional del mandadero o el mensaje a los negocios, al depósito en línea, entre otras formas extorsivas inimaginables. El estado de excepción en que se encuentra el país desde hace más de un año para combatir fuertemente este delito se debate entre el humo y la realidad.

El Instituto de la Justicia ha venido trabajando también en áreas relacionadas con la transparencia, gobernabilidad, salud, educación y el sector justicia en sus diversos componentes.

Una de las áreas que piensan abordar en sus estudios es la desinformación como una de las amenazas a la democracia, la gobernabilidad y la libertad de expresión.

La desinformación será en los próximos años un factor de riesgo político para las democracias pues los propósitos de quienes la generan es sembrar dudas, afectar la credibilidad de las instituciones y de actores que consideran claves en la generación de opinión pública y mecanismos de transparencia, además de actores políticos.

El Instituto de la Justicia como un tanque de pensamiento, no solo viene a llenar un vacío en cuanto a generación de conocimiento y disponibilidad de datos, es un reto también a la academia a intensificar sus esfuerzos, escasos por ahora, de aportar al debate al país.

Consejo Consultivo del Instituto de la Justicia de ASJ.

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