En el periodismo escrito de Honduras, es a muy pocos a los que las letras le hacen reverencias al plasmar un nombre. Óscar Flores López es uno de ellos. Tres salas de redacción después y decenas de miles de noches escribiendo la historia de Honduras en prensa, debuta en la literatura con su primer libro: El que meta el gol gana.

Esta primera obra, cuenta de manera simple y elegante, la historia del fútbol de Honduras, en un formato de micro relatos que poco a poco va deleitando.

De pasta dura e impreso en Costa Rica, la obra además de atractiva, buen papel y agradable diagramación, cuenta con una causa altruista, los fondos totales de su venta serán a beneficio del exentrenador de la Selección de Honduras en el Mundial de España 82, José de la Paz Herrera, Chelato Uclés.

Días antes de su presentación en Tegucigalpa, el autor habló con tunota.com sobre el proceso de creación de este material.

Oscar, llega con su primer libro, El que meta el gol gana... ¿el primero de cuántos?

El primero. Entro a la cancha con 49 años. Es un sueño que tenía hace mucho tiempo y no había podido hacerlo por un montón de motivos. Posiblemente no tenía la capacidad, la técnica, la disciplina, y en un viaje a Costa Rica, que mi hijo fue a jugar con FBO (Fuerzas Básicas Olimpistas), me encontré con un poeta hondureño que se llama Dennis Ávila y me dijo: "por qué no has escrito un libro. Escribí micro relatos". Y empecé, con bastantes dudas al comienzo, antes había hecho bastantes esfuerzos y lo terminaba borrando todo.

¿Todos esos borradores los tiró?

Me quedaba con solo ideas que ahora estoy plasmando en otros proyectos. De hecho, le contaba a alguien que estoy escribiendo una serie de relatos, inspirados -si se puede decir la palabra- en hechos violentos del país (Honduras) y siempre enlazados al fútbol. Entonces, Dennis me animó en este primer libro, el año pasado (2020) empecé a escribirlo, estuve siete meses y cuando tenía todo listo para presentarlo en Costa Rica, porque es una editorial costarricense, cayó la pandemia. Cerraron los aeropuertos y acá estoy un año después.

Usted que es un hombre de redacciones (periodísticas), muy letrado, que ha leído mucho... ¿Cuáles son sus escritores de referencia para llegar hasta acá?

Bueno, los voy a mencionar con respeto. El primero y no necesariamente porque sea el mejor, es (Gabriel) García Márquez. Yo me enamoré desde cipote (niño) de García Márquez y con el tiempo fue descubriendo otros escritores que son mejores, pero sigo amando por sobre todos los escritores, a García Márquez.

Después he leído a Julio Cortázar (argentino), Mario Benedetti (uruguayo). También me gusta bastante Juan Ramón Molina. Molina porque es hondureño y también me enamoré de la poesía de él. Me gusta (Antón) Chéjov un poco... no, me gusta bastante en realidad, William Faulkner y Juan Rulfo. También en algún momento leí bastante a (Jorge Luis) Borges, pero me parece bastante enredado.

Le voy a confesar, en las películas y en los libros me gustan las historias sencillas. Esas historias que lo ponen a pensar a uno... yo le digo a mi esposa, "ya me amargó", es que no vengo a pensar al cine. Y los libros igual, si me decís muy enredado, cosa que pasa con Cien Años de Soledad.

También me gustaba leer mucho unos fascículos de fútbol, sobre la historia de los mundiales, y para mí fue un descubrimiento, porque descubrí el fútbol y además la literatura.

Dónde encontró entonces el camino para llega acá (al libro)... ¿en la literatura o en los libros?

Buena pregunta. Yo creo que es una fusión de los dos. Usted que es futbolero también y le gustan otros deportes, el fútbol lo estremece a uno. Yo le cuento a mi esposa que cuando iba al estadio, era una cuestión mágica. Entonces, es una fusión, a través del fútbol he leído mucho también. No lo hubiera podido hacer sin uno y sin el otro.

Insisto en esos fascículos, eran argentinos, maravillosos. Todos los lunes iba a la pulpería allí en Miraflores a esperar que abrieran para comprarlo. Y me decía la señora: "no han venido, volvé a las tres de la tarde", y decía yo: "¡Dios mío, hasta las tres de la tarde!" Era una cosa muy bonita.

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Por lo que me dijo al inicio, no se va a encasillar en esto del fútbol, sino que explorará otro tipo de relatos o narrativas. ¿Qué tiene planeado?

Ya terminé uno (relato) que se llama: "Messi cerraba un rato los ojos". Está inspirado en un hecho en San Pedro Sula, de un muchacho que salió con su hijo y unos tipos lo forcejearon y lo mataron en plena calle, entonces en el relato aparece el fútbol, porque uno de los tipos anda una camiseta del FC Barcelona, por ejemplo, y el otro le dice: "mirá Messi, solo vamos a hablar con tu papá, cerrá un rato los ojos".

Y hay otras historias allí de cárceles, muchas otras cosas que se me ocurrieron. Pueden ser cuentos cortos, pero son cuentos.

Hablemos de este libro, los micro relatos de El que meta el gol gana, ¿los guardó siempre en la cabeza? ¿Cómo fue la construcción de este libro?

Fíjese que es la historia del fútbol hondureño pero contada no cronológicamente. Algunos, como todo hincha, o periodista también porque se mezclan, unos me decía: "si no sale el Olimpia, no lo voy a comprar".

También, mi jugador favorito siempre fue Carlos Orlando Caballero. Iba al estadio por ver a Caballero y cuando Caballero quedaba en la banca, yo odiaba al entrenador. O partidos que no necesariamente son memorables pero que le quedan en la cabeza, aunque claro, siempre hay que elegir partidos importantes.

Y lo otro, a través de las redes sociales, pregunté: "hey, ustedes qué creen que haría yo en un partido de fútbol".

Y así fue, un poco de lo que me acordaba, personajes que me marcaron, aunque no eran del equipo que yo he seguido y la gente, platicando con amigos. Así se fue construyendo.

Tiene una gran causa también este libro. ¿Ya lo había planeado así, o ese cariño lo lleva a tomar esa decisión?

El libro, como uno es novato en esto, el editor me dijo que la primera edición corre por cuenta de uno. Pero, así como otra gente se da otros gustos, me di el gusto de publicarlo.

Al inicio, me dijeron que tenía que darlo a un precio, para recuperar la inversión o me quedara un poco (de ganancia), pero un día pensado, a mí la generación de (Honduras) España 82 me marcó. Yo tenía 10 años y el primer partido que vi en mi vida fue esa selección, que perdió en El Salvador 2-1.

Para mi esa selección fue una cuestión mágica, yo lloré y hoy no los puedo ver (de la emoción). Y cuando los empecé a conocer, gracias al periodismo, a Pecho de Águila (Héctor Zelaya), Gilberto (Yearwood)… tratarlos, era una cuestión que me impactaba. Y obviamente Chelato (Uclés).

Entonces hablé con su hijo Rudy (Urbina) y le pregunté que, si podía destinarlo al Maestro y me dijo que sí. Así que, cada uno y hasta el último centavo va auditado y a beneficio del Maestro Chelato.