En estas elecciones, el poder municipal no se define por grandes mayorías, sino por márgenes microscópicos. En 15 municipios de Honduras, las alcaldías reñidas quedaron separadas por menos de un punto porcentual; en algunos casos, por apenas cuatro votos.
La diferencia es tan corta que una sola acta puede inclinar la balanza. Por eso, el escrutinio especial dejó de ser un trámite y se convirtió en el punto de quiebre del proceso.
El denominador común es la incertidumbre. Cuando la distancia entre candidatos es mínima, cualquier inconsistencia adquiere una relevancia extraordinaria.
En total, 536 actas corresponden a municipios donde la diferencia es igual o menor a un punto porcentual; si el umbral se amplía a cinco puntos, el universo asciende a 784 actas. En este tablero, las alcaldías se juegan voto a voto.
Alcaldías y los casos emblemáticos desde el sur hasta el occidente
En Goascorán, Valle, el nacionalista Alcides Gaspar Paz Morales roza la reelección con una ventaja de 0.06 puntos porcentuales, cuatro votos, sobre Elmer Aníbal Cruz Velásquez (Libre). Dos actas deberán ir a escrutinio especial.
La tensión se replica en Camasca, Intibucá: Ignacio Bautista (Libre) aventaja por tres votos (0.09 puntos) a Mario Díaz (Partido Nacional), con tres actas bajo revisión.
En Puerto Lempira, Gracias a Dios, la distancia es de 15 votos (0.12 puntos). Jhony Valera (Libre) encabeza frente a Eduardo Sinclair Chow, pero 17 actas con errores mantienen abierto el resultado.
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Distrito Central: ventaja corta, revisión extensa
La capital hondureña concentra uno de los expedientes más voluminosos. Juan Diego Zelaya lidera por 888 votos (0.21 puntos), mientras su contendor Aldana sostiene que las actas en su poder le favorecen y lo probará en el escrutinio especial.
Aquí, 430 actas esperan revisión. En un escenario así, las alcaldías reñidas dejan claro que la matemática electoral depende del detalle.
Valle y Comayagua: cierres que aún respiran
En Nacaome, Valle, Rodolfo Ferrufino Sosa (PN) supera por 54 votos a Carlos Roberto Saavedra (PL), con 145 actas observadas.
En Villa de San Antonio, Comayagua, Néstor Joel Mendoza Padilla, de una candidatura independiente por Sigamos Desarrollando Juntos Nuestro Municipio, encamina su tercera reelección con 89 votos de ventaja (0.85 puntos).
A diferencia de otros casos, ya no quedan actas con errores; si no hay impugnaciones, el resultado se cerraría.
Municipios que ya cerraron el capítulo
No todos los escenarios siguen abiertos. En San Ignacio, Francisco Morazán, Gerson Isaac Rivera (PN) se ubica 2.34 puntos arriba de Santos Gabriel Elvir (Libre). Sin actas pendientes, el proceso avanza hacia el cierre.
Para Augusto Aguilar, exmagistrado del extinto Tribunal Supremo Electoral, este patrón no es nuevo, aunque sí más frecuente en el proceso reciente.
“Cuando las diferencias son reducidas, dos o tres actas mal contadas pueden definir al ganador; por eso es indispensable verificar las inconsistencias para reflejar la voluntad popular”, subrayó.
Aguilar advirtió que el avance ha sido complejo y más lento de lo previsto. El calendario original estimó un cierre en 15 o 20 días.
Sin embargo, el país llega casi a un mes sin conocer autoridades municipales y legislativas del periodo 2026–2030.
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El reloj legal para la declaratoria electoral
El propio Consejo Nacional Electoral señala que el escrutinio especial enfrenta “conductas deliberadamente dilatorias y obstructivas”.
El plazo, no obstante, es inamovible: antes de las 11:59 p. m. de este 30 de diciembre debe emitirse la declaratoria oficial.
Las alcaldías reñidas ponen al sistema a prueba. Aquí no mandan las consignas, sino las actas; no decide el ruido, sino la verificación.
Cuando el margen es mínimo, la democracia se juega en el detalle. Y ese detalle esta noche, debe quedar claro para que cada municipio conozca, por fin, quién gobernará.
