La crisis en el Consejo Nacional Electoral (CNE) escala a un nivel crítico. El anuncio del fiscal general de intervenir en el organismo, en medio de tensiones políticas y la ausencia de consejeros en plenos clave, enciende las alarmas de analistas que consideran que el desmantelamiento del CNE pone en riesgo la celebración de elecciones legítimas en Honduras.
Para el analista Jorge Yllescas, la intervención de la Fiscalía es necesaria para aclarar responsabilidades.
“Será fácil identificar a quien boicoteó el conflicto electoral, y ese responsable es Marlon Ochoa, representante de Libre”, señaló.
Yllescas denunció que se violaron disposiciones de la Ley Electoral y recordó que el CNE es un organismo autónomo:
“Debería resolver sus conflictos internamente. Lo que queda es un arreglo político, porque la parte jurídica se violó”.
También cuestionó la ausencia de consejeros: “Si la convocatoria está bien hecha y no asisten, se llama a los suplentes; si tampoco llegan, el pleno puede sesionar con mayoría. Han confundido procesos y conceptos”.
¿Elecciones en riesgo?
Carlos Hernández, director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), advirtió que la presión sobre el CNE podría derivar en una crisis electoral.
“La población ya percibe que las elecciones están en riesgo. La llegada de agentes de investigación y ahora el propio fiscal general citando a consejeros debilita al CNE”, afirmó.
Hernández pidió a los partidos políticos priorizar el diálogo: “Debemos defender la democracia y nuestras instituciones. La incertidumbre que genera este desmantelamiento ahuyenta la inversión y erosiona la confianza en el país”.
Castellanos: “Libre busca el control total”
Julieta Castellanos, socióloga y exrectora universitaria, afirmó que el CNE es blanco de ataques sistemáticos, especialmente por parte del partido Libre.
Señaló que la consejera Ana Paola Hall contribuyó a la crisis al ausentarse y poner su cargo a disposición.
“El objetivo de Libre es eliminar la verificación de actas con inconsistencias y presidir el CNE a partir de septiembre. Si el Partido Liberal cede, consolidarán ese control”, dijo.
Castellanos subrayó que el problema de fondo es la verificación de actas electorales: “Las inconsistencias no son errores, son fraudes. Libre no quiere que se verifiquen. La crisis erosiona la credibilidad de las instituciones, y eso puede derivar en un conflicto grave el día de las elecciones”.
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Partidos sin estrategia
El sociólogo Julio Navarro lamentó la incapacidad de los partidos tradicionales para responder a la crisis.
“Dos partidos centenarios no logran definir una estrategia en el Congreso y terminan enredados. Ahora el Partido Liberal busca una alianza con el Nacional, no para ganar, sino para frenar a Libre”, apuntó.
Navarro advirtió que, aunque la conflictividad electoral no es nueva en Honduras, el nivel actual es preocupante:
Los cuatro analistas coinciden en que el desmantelamiento del CNE es una amenaza directa a la democracia hondureña.
Con instituciones debilitadas y sin diálogo político, el riesgo de elecciones cuestionadas y un país sumido en la incertidumbre es cada vez mayor.
La advertencia está hecha: el futuro electoral de Honduras pende de un hilo.
