Ganarle a la selección de mexicana de fútbol era más que una quimera. El gigante de Concacaf aplastaba, infundía terror. Pero, hace 26 años, el entonces psicólogo de la Bicolor, Augusto Aguilar, encontró la llave que abrió las puertas de la gloria: jugar con cólera.

“Hice un papel muy importante, le dije al portero Wilmer Cruz que les dijera a los jugadores que entraran con cólera y no con miedo y eso fue una anécdota que los mexicanos andaban diciendo que los hondureños andaban drogados”, contó con regocijo Aguilar.

Así es como Aguilar asegura que esa recomendación ayudó a que la Selección Nacional de Honduras hiciera historia y derrotara por primera vez por marcador de 2-1 los mexicanos en el estadio Francisco Morazán de San Pedro Sula, Cortés, el 21 de septiembre de 1996 por las eliminatorias al Mundial de Francia 98.

Pero a este profesional de la ciencia de la personalidad le apasionó más la política, al grado de renunció como docente de la Carrera de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de Hondura para hacer carrera en el Partido Liberal y convertirse, también, en un erudito en materia electoral, pues es el redactor de ley vigente en esa materia y el actual proyecto de la nueva norma que se discute en el Congreso Nacional.

En entrevista con En Primera Plana, Aguilar, de 85 años, contó, entre otros tópicos,  cómo el idilio con el liberalismo se convirtió en desilusión y terminó en las filas del partido Libertad y Refundación y hasta donde las reformas electorales son la fórmula para evitar fraudes.

¿Hace cuánto comenzó su militancia en el Partido Liberal?

Comencé en mi natal Alianza, Valle, comencé como activista político, luego como convencional en Alianza, luego fui miembro del Consejo Departamental en Valle, eso se remonta allá por los 60, eso era cuando los líderes era gente como Ramón Villeda Morales. y luego me traslado a Tegucigalpa.

Esa clase política era cuando aspiraba Roberto Rodas Alvarado, Andrés Alvarado Puerto; luego llegó otra generación cuando Roberto Suazo Córdova (presidente 1982-1986).

¿Qué cualidades tenía esa generación de liberales que hoy no se ven?

Las cualidades de los dos partidos, Liberal y Nacional, era tener un cacique o líder en cada departamento, los coordinadores departamentales y ese era el contacto con el líder principal a nivel nacional

Ahora hay un liderazgo compartido, usted ve que es un liderazgo persona, porque ve que un candidato a alcalde saca un montón de votos, pero no el candidato presidencial, ellos atraen el voto de su partido, de otros partidos y de los que no tiene partido.

¿Por qué Augusto Aguilar se hizo liberal?

Pues, lo que sucedía tradicionalmente, porque mis padres eran liberales en el pasado era una herencia ahora eso ha ido cambiando esa cultura política, ahora resulta que en un hogar se van a varios partidos.

¿Aparte de su labor como gestor de leyes electorales, ¿en qué puestos ha estado?

En primer cargo que tuve de importancia fue el de director del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) en el gobierno de Roberto Suazo Córdova y fui viceministro de Educación, fui diputado al Congreso Nacional en dos oportunidades, primero por Valle (1990-1993) y luego por Francisco Morazán (2001-200), pero fui director del Infop de nuevo en el gobierno de Carlos Roberto Reina. Fui secretario, subjefe y jefe de la bancada libera. Cuando el presidente del país era Ricardo Maduro (2002-2004) y jefe de la banca de del Partido Liberal Roberto Micheletti, fui secretario de la bancada.

Cuando el presidente del Congreso Nacional era Rodolfo Irías Navas (1990-1994) fu subjefe de la bancada y en el último año fue jefe de la bancada.

Fui secretario general del antiguo Tribunal Supremo Electoral y año y medio después luego presidente.

¿Qué sacrificios hizo por su amado Partido Liberal?

Yo era profesor de Psicología a tiempo completo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, trabajé 22 años, y fui dos veces presidente del Departamento de Psicología y para no comprometer la labor docente renuncié a la universidad para dedicarme completamente a la carrera política, ese fue un sacrificio.

la Psicología la ejercí privadamente, tenía mi clínica en el edificio Fiallos Soto, en el centro de la capital.

El otro sacrificio fue que trabajé 10 años visitando aldea por aldea, pueblo por pueblo, municipio por municipio de Valle para ser diputado.

Mi mejor carta de presentación es que nunca fui señalado por malversar ni un lempira en los cargos que he desempeñado, solo en el Infop se manejan un presupuesto de mil millones de lempiras y he sido 19 veces presidente del gremio de psicólogos, 7 veces cuando era Asociación Hondureña de Psicólogos y 7 veces del Colegio, soy fundador.

¿Llegaban políticos a su consultorio para que los examinara?

No, es que, mire, en el ejercicio profesional uno tiene que olvidarse de eso, de andar dando consulta. En política usted puede ser un sabio, un científico, probablemente el inventor de una vacuna, pero en política eso muy poco le sirve, usted ve una cantidad de diputados, algunos solo con secundaria, con muy poca formación, ve deportistas, médicos, psicólogos, llegan por coyuntura porque nunca han trabajado en política.

¿Por qué decidió estudiar Psicología?

Cuando se abrió la carrera, era la única a la que podían ingresar los maestros, Psicología y Pedagogía, yo era maestro, tuve la iniciativa y el valor y saqué las dos profesiones, pero en Psicología tengo el master y el doctorado que saqué en la Universidad Nacional Autónoma de México, estuve cuatro años a tiempo completo presencial cuando costaba sacarlas.

 La maestría la saqué en piscología clínica y el doctorado en psicología industrial.

Es más, fui psicólogo de como 16 selecciones nacionales.

¿De qué selecciones fue psicólogo?

Con Sergio Fernández para el tercer Norceca en 1967 y la última selección con la que trabajé fue con la que dirigió el difundo Edwin Pavón en 2002, 2003, por ahí, y trabajé con Chelato, con Primitivo, Mario Griffin, Carlos Carranza, Rodolfo Godoy

¿Por qué una selección necesita un psicólogo?

Por mucho y se lo resumo en dos aspectos, uno para atender individualmente a los jugadores y lo otro para el trabajo de la psicología colectiva. El psicólogo debe preparar el equipo según sea el rival.

¿Cuando se enfrenta a una potencia como México, que se le dice a un jugador desde el punto de vista psicológico?

Se trabaja para quitarle el temor, el miedo y el lastre que veníamos arrastrando que siempre nos vencía México

Conmigo siendo psicólogo le ganamos a México por primera vez 2-1 en 1993 (partido en el estadio Francisco Morazán de San Pedro Sula)

Hice un papel muy importante, le dije al portero Wilmer Cruz que les dijera a los jugadores que entraran con cólera y no con miedo y eso fue una anécdota que los mexicanos andaban diciendo que los hondureños andaban drogados.

¿Por qué se necesita entrar con cólera?

Para preparar fisiológicamente al organismo, con más adrenalina, las reacciones en el cuerpo, por la fuerza muscular.

¿Considera que el Partido Liberal se juega en este proceso electoral primario y general si se queda como partido grande o queda ya como un partido minoritario?

El Partido Liberal ya es un partido pequeño, la última elección generales (2017) obtuvo el 14% de los votos y ahora se está enfrentando a otra crisis porque hay una división profunda y me parece que en estas elecciones primarias no se verá, pero en las generales sí se verá esas crisis.

¿Si ya es un partido pequeño, qué se disputa en las elecciones?

Lo que necesita es crear alianzas y está un poco difícil porque la militancia del Partido Liberal, la mayoría se fue para Libre. Mire, el 90% de los militantes de Libre provienen del Partido Liberal.  Puede fusionarse (con otro partido).

¿Ese 90% ya no regresará al Partido Liberal?

En política no se puede decir nada con seguridad, la Ley Electoral contempla las fusiones, puede darse, todo depende, por una parte, la ciudadanía y la dirigencia.

¿Me refiero a que ya no regresa a ser militante?

Puede ser que regrese una buena parte o que se fusione y se cree un nuevo partido, Libre con el Partido Liberal, eso lo permite la ley. Usted en política no puede dar por definido algo, porque es más difícil entender la psicología colectiva que la personal. A una persona la puede evaluar, puede pronosticar, pero en la psicología colectiva es muy difícil porque son cambiantes y suceden cosas imprevisibles.

¿Cuando se genera el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009, usted por qué no abandona en un inicio el Partido Liberal y luego sí lo hizo?

Cuando el golpe, yo estaba en Argentina y me llamaron para ofrecerme tres cargos: gerente de la ENEE, ministro de Educación y director de Infop. Y mi respuesta fue que no, pero posteriormente fui asesor del Partido Liberal cuando su presidente era Elvin Santos, estuve tres años con él, con Lisandro Quesada, Walter López, Andy Matuty y otros.

Yo me cambié del partido cuando se venían las elecciones primarias ( 2013) cuando vi la actitud de los diputados liberales que se prestaron para un montón de cosas que me decepcioné por los actos de corrupción en los que colaboraron algunos diputados liberales.

¿Cómo qué actos de corrupción?

¿Se cuerda cuando la venta del cemento? (decreto que aprobó la compra de mil millones de lempitas en cemento deducibles de impuestos a favor de empresas), eso y otras cosas hicieron que yo me retirara del Partido Liberal y me fuera para Libre; no fue por el golpe.

Otra cosa que ha perjudicado al Partido Liberal es esa entrega de algunos diputados al Partido Nacional, acompañaron al Partido Nacional en la destitución de la Sala Constitucional y usted sabe todas las consecuencias que ha traído eso y el golpe de Estado fue dado por diputados liberales con la colaboración de algunos diputados del Partido Nacional.

¿Qué aspiraciones políticas tiene?

Nada, ahora soy un experto en asuntos electorales pertenezco al Consejo de Expertos Electorales de América Latina y he estado en 97 procesos electorales del continente, he dado conferencia en 20 universidades de América Latina.

¿En cuántas leyes electorales ha contribuido a crear?

Fui presidente de la Comisión de dictamen para la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas de 2004 junto a Jaime Andara de Comayagua y en esta última ley que está en discusión (proyecto de la Ley Electoral de la República de Honduras) fui parte de los seis redactores.

¿Es una ley que garantiza un blindaje para el fraude?

No, es una ley que establece las reglas de juego, pero si a quienes les toca administrarla y hacerla cumplir no lo hacen, usted puede tener la mejor ley del mundo y siempre habrá fraudes.

¿Qué tiene esta ley de diferente?

Uso de la huella dactilar para que no voten los que no voten los que no viven en Honduras, desaparecen las credenciales, transmisión simultánea de resultados para que vayan al mismo tiempo al organismo electoral y a los partidos políticos, comisiones especiales de conteo (de votos) cuando haya impugnaciones, hay muchas cosas.

¿A qué le tiene miedo los políticos para no haber aprobado esta ley cuando era un compromiso del Congreso?

Los diputados del Partido Nacional (oficialismo) no querían que se discutiera después lo segunda vuelta, eso fue sencillamente. Y ya no hay tiempo para que se aplique la segunda vuelta este año porque se trata de una reforma constitucional que requiere aprobación en la subsiguiente (y no se aplicaría para las elecciones generales de 2021).

¿Quiénes componen su familia?

Tengo seis hijos, cuatro de un primer matrimonio estuve casado desde 1960 y nos divorciamos en 1996, otros dos hijos de otra pareja y ahora llevo casado 14 años con la que no tuve hijos

Mis hijos son dos médicos, dos abogados, un ingeniero y una odontóloga.

¿Un hijo suyo murió?

Sí, mi hijo menor, murió en México, en el apartamento en donde vivía, fue un accidente con el suministro de gas, amaneció muerto, murió intoxicado fue un accidente; él era médico internista y estaba sacando una subespecialidad en endocrinología, tenía 33 años y dejó un niño pequeño.

Perfil:

Nombre: Augusto Aguilar García

Esposa: Carmen Ochoa

Profesión:  Pedagogo, psicólogo con maestría en psicología clínica y con doctorado en psicología industrial en la UNAM.

Cargos: presidente del Tribunal Supremo Electoral

Edad: 85 años.

Hijos: Jorge Augusto, Carlos Roberto, Linda Julissa, Ana Gabriel, Eduardo y Daniel Augusto

Nietos:11

Bisnieto :1

Madre: Lucila Aguilar