La democracia hondureña enfrenta una de sus pruebas más decisivas: la transparencia en el uso del dinero político. A pesar de los compromisos adquiridos, más de 1,700 precandidatos de los 40,497 que participaron en las elecciones primarias del 9 de marzo no rinden cuentas sobre sus finanzas de campaña ante la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF).

Así lo denunció Emilio Hércules, comisionado de la UFTF, al revelar que ya se prepara un informe contundente para evidenciar los incumplimientos.

No importa si resultaron electos o no: todos están obligados a presentar un informe, señala la ley.

Sin embargo, el silencio persiste y las consecuencias están a la vuelta de la esquina.

Las sanciones, advierte Hércules, van desde cinco hasta cien salarios mínimos si persiste la omisión.

Un informe que revelará más que cifras

El equipo de la UFTF afina los últimos detalles del documento que será enviado al Consejo Nacional Electoral (CNE).

Se trata de una radiografía que no solo mostrará quiénes cumplieron o no, sino también cómo actuaron los tres partidos políticos que participaron en las primarias, los 15 movimientos internos y cada uno de los candidatos involucrados.

“Queremos que la ciudadanía sepa cómo se manejó el dinero, que confíe en los procesos, y que el sistema político hondureño no se manche por la falta de transparencia”, insistió Hércules.

El informe será clave también para fiscalizar el comportamiento de los 1,281 aspirantes que buscarán un cargo en las elecciones generales de noviembre.

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La sombra de la impunidad electoral

Más allá de las cifras, el problema revela una cultura política que aún se resiste a rendir cuentas.

Y si los aspirantes a cargos públicos no pueden cumplir una obligación básica como presentar un informe financiero, ¿cómo se espera que gestionen con responsabilidad los recursos públicos?

La UFTF propone que los partidos incluyan en su formación interna sesiones obligatorias sobre la importancia de la rendición de cuentas.

“Sin formación no hay compromiso, y sin compromiso no hay democracia”, subrayó el comisionado.

Un reto de cara a noviembre

Con el calendario electoral que avanza, el tiempo apremia. Las sanciones económicas pueden ser severas, pero más grave aún sería permitir que candidatos sin transparencia lleguen a cargos de poder.

El reto está claro: limpiar el proceso, dejar atrás el silencio y mostrar a Honduras que sí se puede hacer política sin opacidad.