El Congreso Nacional de Honduras, en la Sesión Ordinaria de este lunes 18 de mayo, con el respaldo unánime de cinco bancadas legislativas, se aprobó en su totalidad el conjunto de reformas al Código Penal para endurecer las penas contra el delito de extorsión en Honduras.
Las modificaciones están orientadas a debilitar las estructuras financieras y operativas de las maras y pandillas, elevando la extorsión como un delito de alta gravedad. Además, se formaliza la clasificación de estos grupos como organizaciones terroristas, según el nuevo marco jurídico aprobado.

Creación de la Agencia Nacional contra el Crimen
Uno de los puntos aprobados incluye la creación de la Agencia Nacional contra el Crimen, una nueva entidad cuyo propósito será reforzar las labores de investigación y el combate a las estructuras del crimen organizado en el país.
Las autoridades estiman que esta nueva institución facilitará una mejor coordinación entre los organismos responsables de la seguridad y la inteligencia del país.
Honduras endurece sus leyes
Con la reforma, el delito de extorsión pasa a tener penas de entre 15 y 20 años de prisión, y puede llegar a prisión perpetua si el hecho provoca la muerte de la víctima. También se eliminan beneficios procesales como el procedimiento abreviado para los acusados.
El diputado Marcos Paz explicó que ahora se perseguirá toda la cadena del delito, incluyendo quienes faciliten cuentas, transfieran dinero o colaboren en el lavado de activos.
Las empresas de telecomunicaciones y del sistema financiero deberán reforzar sus controles, manteniendo registros actualizados de clientes y respondiendo en plazos de 24 horas o 10 días hábiles a requerimientos judiciales, bajo supervisión estatal.
Fortalecerán el sistema penitenciario
Las reformas también incluyen el fortalecimiento del Instituto Nacional Penitenciario (INP), una entidad que en varias ocasiones ha sido cuestionada por fallas en el control de los centros penales.
Se impulsará la construcción de nuevos centros penitenciarios para enfrentar la sobrepoblación carcelaria y evitar que las cárceles sigan siendo centros de operación criminal, fortaleciendo así la seguridad ciudadana en el país.
Las autoridades pretenden mejorar la gestión del sistema penitenciario y disminuir las actividades delictivas que, de acuerdo con investigaciones, aún se coordinan desde algunos centros carcelarios del país.
La extorsión continúa siendo uno de los delitos que más golpea a transportistas, comerciantes y pequeños negocios en diferentes zonas de Honduras.
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