La consejera presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, ofreció este domingo una radiografía del avance del proceso electoral de cara a las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025, detallando los esfuerzos en materia de conectividad, transporte del material electoral, simulacros y la acreditación de observadores nacionales e internacionales.
En entrevista exclusiva para el programa 30/30, de TSi, Hall explicó que, pese a las tensiones recientes al interior del CNE, el proceso avanza dentro de los plazos previstos y que la prioridad del ente es garantizar transparencia, logística eficiente y seguridad tecnológica en cada etapa del proceso electoral.
“Han sido muchos votos, ha sido un desgaste institucional, pero al final hay un resultado, y el resultado es que se ha realizado una adjudicación. La empresa adjudicada ya aceptó y en las próximas horas tendremos las primeras 250 antenas satelitales para iniciar las capacitaciones”, explicó Hall.
Conectividad garantizada para más de 1,800 centros de votación
Hall destacó que la conectividad fue uno de los temas más complejos y debatidos dentro del pleno del CNE, pero afirmó que finalmente el proceso de adjudicación fue completado. Se adquirieron más de 2,000 antenas satelitales, con lo que se busca resolver la falta de cobertura en los 1,872 centros de votación identificados como zonas sin acceso a internet.
“Era una preocupación legítima del CNE el tema de la conectividad. Estamos hablando de más de 800 mil votos en estos centros. No podíamos dejar al país sin la posibilidad de transmitir resultados, y ahora ya tenemos garantizado ese componente”, sostuvo.
La presidenta del CNE resaltó que por primera vez las antenas no serán alquiladas, sino propiedad institucional, lo que representa un ahorro a futuro y mayor independencia tecnológica. Además, las antenas permitirán realizar capacitaciones anticipadas para los técnicos electorales y personal de transmisión.
“La tecnología sin capacitación no resulta tan útil. Con estas antenas podremos formar a nuestro personal y garantizar que el día de las elecciones todo funcione en tiempo y forma”, añadió Hall.
Según la funcionaria, la meta es que los resultados de las actas presidenciales se reciban esa misma noche en los servidores del Consejo Nacional Electoral, fortaleciendo la confianza en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Transporte electoral con monitoreo GPS y custodia militar
En cuanto al transporte del material electoral, Hall explicó que el CNE trabaja en un modelo logístico mixto que combina la participación de empresas privadas de transporte con la custodia de las Fuerzas Armadas. El objetivo, dijo, es delimitar responsabilidades, aumentar la transparencia y evitar controversias como las ocurridas en procesos pasados.
“Por la experiencia vivida, delimitar responsabilidades es un ejercicio de responsabilidad. Cada institución debe asumir la parte que constitucionalmente le corresponde”, apuntó.
Una de las innovaciones más importantes será la incorporación de monitoreo satelital GPS en los vehículos que trasladarán las maletas electorales, permitiendo rastrear en tiempo real la ubicación de cada unidad. Además, se implementará una plataforma digital para registrar la identidad del personal de transporte, de custodia, tanto civil como militar, lo que permitirá responder de manera inmediata ante cualquier eventualidad.
Hall anunció que el traslado nacional del material electoral iniciará oficialmente el 20 de noviembre, fecha que calificó como “simbólica”, porque representa la etapa final del proceso organizativo y el inicio del camino hacia la expresión ciudadana.
“El 20 de noviembre inicia el traslado del material electoral. Es un momento muy simbólico, porque simboliza que se va el material y regresa la voluntad popular escrita ahí”, manifestó.
Simulacro electoral: ensayo general antes del 30 de noviembre
Otro de los puntos clave del proceso es el simulacro electoral, programado de forma tentativa para el 9 de noviembre, el cual replicará todas las etapas de la jornada electoral, desde la instalación de las Juntas Receptoras de Votos hasta la transmisión de resultados.
Hall explicó que este ejercicio permitirá identificar cualquier posible fallo técnico o logístico con antelación. También servirá para probar el funcionamiento de las antenas satelitales, la transmisión del TREP y los sistemas biométricos.
“El propósito del simulacro es garantizar que el día de la votación todos los componentes tecnológicos, logísticos y humanos funcionen sin contratiempos. Estamos afinando cada detalle para que sea un proceso ejemplar”, afirmó la consejera presidenta.
En estas elecciones, el CNE incorporará una novedad en el sistema de biometría: además de la identificación por huella dactilar, se incluirá verificación facial, lo que permitirá validar la identidad de los votantes incluso cuando la huella no sea legible.
“Esta mejora garantizará mayor certeza, especialmente para aquellos ciudadanos que no pudieron registrarse correctamente en el sistema biométrico. Es una medida que refuerza la transparencia y evita suplantaciones”, agregó.
Acreditaciones y presencia internacional en aumento
Hall también confirmó que el proceso de acreditación de observadores avanza de forma satisfactoria, con un aumento significativo respecto a comicios anteriores. Hasta el momento, se han confirmado 73 misiones de observación, de las cuales 27 son internacionales y 46 nacionales.
“El día 3 de noviembre firmaremos las cartas de entendimiento con todas las misiones de observación. Entre ellas estarán la OEA, la Unión Europea y organismos nacionales como la ASJ, el Colegio de Abogados y el Cohep”, detalló Hall.
El número de observadores nacionales acreditados ya supera los 11,200, y se espera que esta cifra aumente en las próximas semanas, reforzando la vigilancia ciudadana del proceso.
Un llamado a la participación y la confianza ciudadana
La titular del CNE subrayó que el éxito del proceso no solo depende de la institución electoral, sino del compromiso de los ciudadanos.
“Con todas estas medidas, el CNE demuestra que quiere unas elecciones transparentes y pacíficas. Pero el principal actor son los electores, los votantes”, enfatizó.
Hall concluyó destacando que, a pesar de los desafíos logísticos y políticos, el CNE está comprometido con ofrecer unas elecciones confiables, seguras y en tiempo, en un contexto de polarización social donde la transparencia y la rapidez en los resultados serán fundamentales para mantener la estabilidad del país.
“Vamos ajustados de tiempo, pero estamos poniendo el máximo esfuerzo. Los hondureños pueden tener la certeza de que el CNE trabaja con responsabilidad para garantizar su derecho al voto”, cerró.
