Tras varias horas reunidos, el pleno de consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE) alcanzó por unanimidad este lunes acuerdos respecto a los temas que mantenían paralizado el organismo electoral, a menos de cuatro meses de las elecciones generales del 30 de noviembre.
Los consejeros Cossette López, Ana Paola Hall y Marlon Ochoa, comparecieron en un conferencia de prensa en las instalaciones del CNE y dieron lectura al documento con los consensos logrados.
"Por unanimidad de votos el pleno del CNE ha resuelto modificar el flujo del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y reafirma su compromiso de trabajar de forma ininterrumpida para cumplir con el cronograma electoral", manifestó López.
Seguidamente, la titular del CNE agregó que también se aprobó por unanimidad la enmienda al pliego de condiciones del procedimiento especial para la implementación del TREP, escrutinio general, divulgación de resultados y adquisición de impresoras y UPS -baterías móviles- para las elecciones generales de 2025".
Adicionalmente, López aseguró que este acuerdo fue adoptado tras "un amplio debate técnico", priorizando la existencia de las condiciones para el normal desarrollo de los comicios generales.
"Por lo que le solicitamos a los partidos políticos y medios de comunicación, no deslegitimar la decisión que es producto de un diálogo institucional que prioriza los intereses del país, la confianza en el proceso, la paz social y la certeza técnica de los resultados", acotó.
Demás acuerdos alcanzados
Por su parte, el consejero Ochoa detalló que el nuevo flujo del sistema del TREP garantiza que toda la información transmitida por las Juntas Receptoras de Voto sea publicada íntegramente, aplicando las validaciones automáticas previamente autorizadas por el pleno de consejeros a partir del día siguiente de la elección se realizará un proceso de verificación visual de alta trazabilidad con etiquetado del 100 % de las actas", declaró.
Añadió que cualquier error de transcripción identificado será corregido mediante resolución unánime del pleno y en presencia de los observadores de los partidos políticos y de las misiones internacionales acreditadas, dejando constancia documental y registros auditable de cada modificación.
De su lado, la consejera Ana Paola Hall informó que se estableció como nueva fecha para la recepción y apertura de ofertas, el 14 de agosto de 2025 a las 10:00 de la mañana en las instalaciones del CNE.
"Con esta decisión el pleno del CNE supera una etapa compleja y reafirma que la conducción del proceso electoral es responsabilidad exclusiva de la autoridad electoral, con el acompañamiento, por supuesto, de los partidos políticos y la vigilancia de la ciudadanía y la observación internacional", apuntó.
Finalmente, Hall dejó claro que la autonomía institucional y el compromiso con la integridad del proceso, están por encima de cualquier diferencia, porque el bien superior a proteger son unas "elecciones libres, legítimas y transparentes", así como la paz del pueblo hondureño.
La crisis en el CNE
La crisis en el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras ha sido un tema de creciente preocupación desde el inicio del proceso electoral de 2025. A lo largo de las últimas semanas, diversos hechos han puesto en riesgo la transparencia y la credibilidad de las elecciones generales previstas para el 30 de noviembre.
Las posturas y decisiones de los consejeros del CNE, Cossette López, Ana Paola Hall y Marlon Ochoa, han sido factores clave en esta crisis, que involucra desacuerdos internos, presiones externas y la falta de consenso sobre temas cruciales.
La crisis comenzó a agudizarse en junio de 2025, cuando los consejeros del CNE mostraron divergencias en su visión sobre el proceso electoral. En particular, los problemas se centraron en la adjudicación de contratos para el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), cuyo proceso de licitación se vio envuelto en controversias y sospechas de irregularidades.
Uno de los momentos más críticos en esta crisis fue el boicot de la licitación del TREP en julio de 2025, cuando colectivos de Libre interrumpieron una sesión del CNE en la que se debatían los términos del contrato. Este hecho generó una crisis de confianza en la sociedad hondureña, que cuestionó la capacidad del CNE para garantizar elecciones libres y transparentes.
La situación empeoró aún más cuando Ana Paola Hall presentó su renuncia condicionada, alegando que estaba siendo víctima de presiones políticas y que no podía seguir en el CNE bajo esas circunstancias.
Esto generó una mayor incertidumbre, ya que la renuncia de Hall dejó al CNE en una situación de parálisis institucional, donde las decisiones del organismo se vieron aún más polarizadas.
Su carta de renuncia llegó al Congreso Nacional, pero el titular de ese Poder del Estado no le dio trámite a la misma y la remitió al Ministerio Público como una denuncia, argumentando que dicha figura no existe jurídicamente.
A medida que se acercan las elecciones de noviembre de 2025, el CNE enfrenta grandes desafíos para recuperar la confianza de la ciudadanía.
