La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, lanzó este viernes duras críticas contra el consejero propietario Marlon Ochoa, a quien acusó de boicotear el trabajo institucional y de negarse a participar en las sesiones del órgano electoral, pese a haber sido convocado formalmente en cuatro ocasiones.
"Le pagan para venir a trabajar, no para boicotear. La fuerza de Libertad y Refundación (Libre) debe evaluar si esta es la tarea que le han encomendado o si está apto para estar aquí. Si solo quiere trabajar en cosas de su partido, tal vez convenga que le den un cargo en la campaña", señaló López de forma tajante.
Según detalló la consejera presidenta, el martes se convocó nuevamente a Ochoa para una sesión del CNE, pero este no asistió, lo que obligó a activar el proceso de llamado al suplente.
Sin embargo, aclaró que el suplente no podía integrar el quórum, ya que legalmente quien debía asistir era el titular.
"Hemos hecho cuatro convocatorias. No responde, no se justifica y hasta dice públicamente que no las va a atender. Pero sí tiene tiempo para armarles discursos a los suplentes y bloquear los procesos", reclamó López, visiblemente indignada.
La presidenta del CNE también denunció que Ochoa estaría utilizando la vía penal como herramienta de intimidación, al promover denuncias contra ella y otros funcionarios por el simple hecho de ejercer sus funciones.
"Está instrumentalizando la institucionalidad del Estado. Lo hizo con el CNA y con Gabriela Castellanos. Ahora quiere hacer lo mismo con nosotras", apuntó.
Parálisis institucional y sabotaje al proceso electoral
López advirtió que el CNE se encuentra al borde de una parálisis institucional, con varios procesos críticos bloqueados, como el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), el proceso de auditoría, la biometría y la conectividad.
"El tiempo corre. Estamos a horas de perder procesos claves. Nos están saboteando la agenda con tácticas dilatorias y amenazas. No quieren que las elecciones avancen", alertó.
Además, denunció que se ha desatado una campaña para reabrir temas ya votados, como el TREP, aprobado el 15 de junio.
"Nos están amenazando para que lo volvamos a incluir en la agenda. Eso no es institucionalidad, eso es chantaje político", sostuvo.
"El país necesita funcionarios comprometidos, no operadores políticos. Y si Ochoa sigue sin asistir, vamos a llamar a los suplentes. Ellos también tienen deberes", advirtió.
