En una conferencia de prensa ofrecida este lunes, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, y la consejera Ana Paola Hall denunciaron una serie de amenazas, amedrentamientos y persecuciones que, aseguran, buscan desestabilizar el proceso electoral hondureño.

¿Qué paso con la licitación para el TREP?

Las funcionarias calificaron esta jornada como un “lunes negro para la democracia”, al tiempo que retaron públicamente al consejero Marlon Ochoa a sustentar con pruebas sus acusaciones sobre presunta usurpación de funciones y prevaricación.

“Estamos en un episodio terrible para la democracia de Honduras”, expresó López, quien afirmó que el intento de sabotaje a la licitación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) representa una grave amenaza al Estado de Derecho y a la transparencia electoral.

La presidenta del CNE señaló que la institución ha cumplido en tiempo y forma con el cronograma de contratación, garantizando condiciones de igualdad para las empresas oferentes.

Sin embargo, denunció que colectivos políticos impidieron el ingreso de representantes empresariales al edificio del CNE, donde se recibirían las ofertas. “Vieron cómo agredían físicamente a las empresas. Les rasgaron las camisas y amenazaron con arrebatarles los documentos”, relató.

López explicó que, para evitar que el proceso fuera declarado desierto, se emitió una prórroga de fecha, hora y lugar para la recepción de ofertas, acción que fue interpretada por Ochoa como una usurpación de funciones. “Lo único que se hizo fue salvaguardar el proceso. No hubo cambio técnico ni legal”, subrayó.

La funcionaria también cuestionó el doble discurso del consejero Ochoa: “¿Dónde estuvo el consenso cuando se aprobó la biometría? ¿Dónde estaba él cuando se retuvieron miles de actas?”, cuestionó López, al señalar que las decisiones del pleno del CNE deben adoptarse por mayoría o unanimidad, pero no mediante coacción ni violencia.

¿Evitarán caos electoral?

Por su parte, la consejera Ana Paola Hall fue categórica: “No tengo miedo. Jamás he recibido nada a cambio de mi trabajo. Estoy dispuesta a pagar cualquier precio para evitar un caos electoral como el que ya vivimos en el pasado”.

Hall advirtió que hay temor en ciertos sectores políticos a que el CNE realice una verificación efectiva de las actas previo a la divulgación de resultados. “¿Cuál es el miedo a que el CNE verifique? Evitaríamos proclamas anticipadas y posibles fraudes”, sostuvo.

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Ambas consejeras condenaron el uso de “turbas enardecidas” para presionar decisiones institucionales y lamentaron que funcionarios como el consejero Ochoa, en lugar de salvaguardar el proceso, recurran a acusaciones penales contra empleados del CNE.

Finalmente, Cossette López llamó a la ciudadanía a mantenerse alerta y defender la democracia de forma pacífica: “No vamos a retroceder. Así traigan amenazas o intenten judicializarnos, vamos a actuar con la ley en la mano y la dignidad de nuestro pueblo al frente”.