La Red por la Equidad Democrática en Honduras (REDH) emitió un contundente pronunciamiento este lunes en el que expresa su profunda preocupación ante el deterioro del proceso electoral y la creciente incertidumbre política que, a su juicio, amenazan las elecciones generales previstas para noviembre de este año.
En el comunicado, la REDH advierte que la interrupción del proceso de contratación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), ocurrida el pasado 7 de julio tras la intervención de colectivos vinculados al partido Libre, constituye una "grave obstrucción" que vulnera el derecho ciudadano a elecciones libres y confiables.
"La institucionalidad democrática está bajo una duda acentuada", subraya el pronunciamiento, señalando que intereses partidarios estarían anteponiéndose al cumplimiento del cronograma electoral, lo que debilita aún más la democracia del país.
Fracasos institucionales y violencia política
El documento también critica el "silencio cómplice" del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), órgano que no ha logrado canalizar legalmente las controversias que rodean el impasse del TREP.
Asimismo, alerta sobre una "escalada de conflictividad y violencia política", respaldando su señalamiento en datos del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS), que documentó 404 conflictos político-electorales y 109 incidentes de violencia en menos de un año.
REDH sostiene que estos hechos reflejan un deterioro alarmante del clima preelectoral, alimentado por narrativas confrontativas, ataques a las instituciones electorales y debilitamiento del Estado de derecho.
Un llamado urgente a las autoridades electorales
La organización exige una respuesta inmediata de los actores clave del proceso democrático. Al CNE, le pide actuar con "firmeza y transparencia" para reactivar el cronograma electoral.
Minetras que al TJE, asumir con responsabilidad su rol jurídico. Al Ministerio Público, investigar y sancionar a quienes sabotean el proceso o fomentan la violencia.
Asimismo, hace un llamado a los partidos políticos a comprometerse con la integridad del proceso y a la ciudadanía a no tolerar la violencia, la misoginia ni el abuso de poder.
"En Honduras merece un proceso electoral limpio, confiable y sin violencia. No habrá elecciones democráticas si quienes las organizan también las sabotean. Es tiempo de actuar", concluye el pronunciamiento.
