La discusión sobre el Estatus de Protección Temporal (TPS) volvió a poner sobre la mesa la situación de miles de hondureños en Estados Unidos. Pero para el economista Julio Raudales, expresidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), el debate debería llevarnos mucho más atrás: hasta la Honduras de 2001.

Raudales recordó que, mientras trabajaba en la oficina de la Presidencia encargada de gestionar las extensiones del TPS, cada cierto tiempo se preparaban documentos para solicitar a Estados Unidos una nueva prórroga.

Más de dos décadas después, el economista plantea una pregunta que va más allá del estatus migratorio.

¿Qué ha cambiado realmente en Honduras durante estos 25 años?

El TPS había surgido después del devastador huracán Mitch de 1998 y representaba una protección para miles de hondureños que se encontraban en Estados Unidos.

Pero mientras se negociaban esas extensiones, Honduras enfrentaba una realidad económica marcada por elevados niveles de pobreza.

Los registros históricos del Instituto Nacional de Estadística muestran que en 2001 alrededor del 63.7 % de los hogares hondureños se encontraba en pobreza, mientras el 44.2 % estaba en pobreza extrema, según una de las series utilizadas por el INE.

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Era un país que comenzaba el nuevo siglo con enormes desafíos y con la expectativa de que las políticas de desarrollo permitieran reducir de manera sostenida esos indicadores.

25 años después, la cifra sigue siendo incómoda

La economía ha crecido, las ciudades se han transformado, las remesas adquirieron un peso enorme y durante los últimos años se ha registrado una reducción importante de la pobreza.

El INE reportó que en 2025 el 60.1 % de los hogares hondureños estaba en condición de pobreza. Aunque representa una reducción importante respecto a los años recientes, significa que aproximadamente seis de cada diez hogares todavía enfrentan esta condición.

Es aquí donde la comparación de Raudales cobra fuerza.

No porque Honduras esté exactamente igual que en 2001 los datos no permiten afirmarlo de esa manera, sino porque después de un cuarto de siglo la pobreza continúa afectando a una mayoría de los hogares.

¿Qué pasó durante esos 25 años?

Honduras ha tenido periodos de crecimiento económico y también importantes cambios sociales, pero el país no logró transformar completamente algunos de sus problemas estructurales.

Raudales ha advertido anteriormente que alrededor de 180,000 hondureños salen del país cada año, una cifra que, según explicó, resulta especialmente llamativa porque es similar al número de personas que deberían incorporarse anualmente a la población económicamente activa.

Mientras miles de hondureños buscan oportunidades fuera, sus ingresos regresan al país en forma de remesas.

Ese dinero se ha convertido en uno de los principales pilares de la economía hondureña y representa una fuente fundamental de ingresos para miles de familias.

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Pero existe una diferencia entre reducir la pobreza de un hogar mediante el dinero que envía un familiar desde el extranjero y crear las condiciones económicas para que ese familiar pueda encontrar dentro de Honduras un empleo capaz de sostenerlo.

¿Qué tiene que ver el TPS con todo esto?

Durante años, Honduras se concentró en conseguir nuevas extensiones para proteger a sus ciudadanos en Estados Unidos. Esa protección fue importante para quienes se beneficiaron de ella.

Por eso, cuando Raudales plantea que “aquí no se trata de negociar TPS”, el mensaje puede entenderse desde otra perspectiva:

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El economista Julio Raudales plantea que el TPS nunca fue diseñado para solucionar la pobreza hondureña.

"Una extensión puede proteger temporalmente a quienes ya emigraron, pero no resuelve las razones por las que otros hondureños continúan queriendo irse."

La comparación se presta para pensar que...

Veinticinco años después, la pobreza continúa alcanzando a seis de cada diez hogares y mientras tanto, miles de hondureños siguen buscando oportunidades fuera del país.

Por eso, la comparación planteada por Julio Raudales no termina realmente hablando del TPS. sino más bien plantea una pregunta a considerar,

Si hace 25 años Honduras necesitaba que sus ciudadanos fueran protegidos en Estados Unidos, ¿por qué hoy todavía no ha logrado que suficientes hondureños encuentren dentro del país las oportunidades que buscan afuera?

Lea:¿Regresarán miles de hondureños por el fin del TPS? Esto dice Gobierno