Miembros de sociedad civil y líderes cristianos invitaron a reflexionar este viernes en Frente a Frente sobre la importancia de que las elecciones de noviembre sean una fiesta cívica y no un campo de batalla.
En un contexto de creciente polarización política, los líderes hondureños hicieron un llamado a la paz y a la unidad nacional, e invitaron a participar en la marcha convocada por las iglesias católica y evangélica el próximo 16 de agosto.
En ese contexto el tema del día en el foro de debates fue: Se acerca el día de la caminata de las iglesias, ¿asistirá usted?
Los invitados a debatir fueron: Carlos Hernández y Juan Carlos Aguilar, presidente ejecutivo y director de Democracia y Transparencia, respectivamente, de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ); Rubén Sorto, analista cristiano; y Melissa Elvir, directora de la Federación de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH).
¿Por qué las elecciones deben ser una fiesta cívica?
Carlos Hernández, presidente ejecutivo de ASJ, enfatizó que "en una democracia, las elecciones deben ser una fiesta cívica, no un campo de batalla. Rechazamos categóricamente cualquier discurso de líderes políticos que promuevan la violencia o el uso de las armas durante el proceso electoral".
Lo anterior, en referencia a las declaraciones de Melvin Ceballos, quien manifestó que los colectivos de Libertad y Refundación (Libre), estaban dispuestos a sacar las armas para defender la victoria el 30 de noviembre, fecha prevista para las elecciones.
Además, Hernández resaltó que invitar a la confrontación armada o al miedo es irresponsable y amenaza la paz en el país.
Hernández añadió que Honduras necesita elecciones libres, seguras y pacíficas, y que los líderes deben inspirar a la unidad y al progreso, no a la destrucción ni al caos.
¿Qué rol juega la iglesia en las elecciones?
Juan Carlos Aguilar, director de Democracia y Transparencia ASJ, destacó la participación activa de las iglesias en el proceso electoral, en especial por la caminata convocada para el 16 de agosto en 12 ciudades de Honduras.
"Las iglesias están muy involucradas en la movilización y observación del proceso electoral, buscando elecciones transparentes donde se respete la voluntad del pueblo", aseguró Aguilar.
Además, subrayó la importancia de que el 90% de los hondureños que se consideran cristianos tienen el poder de decidir el futuro político del país.
El llamado a la unidad tras las elecciones
Por su parte, el analista cristiano Rubén Sorto expresó que el objetivo de la caminata de las iglesias es claro: unir al pueblo.
"El día siguiente a las elecciones, lo que más satisfacción debe darnos es abrazarnos y apoyar a quien el pueblo eligió, independientemente de la ideología política", concluyó Sorto.
En medio de la crisis política que atraviesa el país, con un Consejo Nacional Electoral debilitado y altos niveles de violencia, este llamado a la unidad y a una votación pacífica cobra más relevancia que nunca.
Las elecciones deben ser una oportunidad para construir, no para dividir.
¿Está Honduras lista para una votación pacífica?
El próximo 30 de noviembre, las iglesias y diversos sectores sociales se preparan para protagonizar una jornada que, más allá de la política, busca que las elecciones sean una fiesta cívica donde prevalezcan la paz y el respeto.
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