Trabajó casi un año sin recibir salario, pero su amor para atender a la población necesitada de salud pudo más que las denuncias de retraso de pago por parte del gobierno de Colombia.
El médico Heandel Rentería Córdoba, de 40 años, murió el pasado 23 de junio en Medellín, ciudad a la que fue trasladado en mayo desde el departamento del Chocó, por su delicado estado de salud tras infectarse por covid-19.
Vea: Muere de covid-19 periodista que aseguraba que se trataba de un "virus maricón"
El Colegio Médico de Bogotá informó en su cuenta de Twitter que Córdoba "trabajaba como podía en el hospital San Francisco de Asís del municipio de Quibdó, víctima del coronavirus.
Según el gremio médico, Córdoba no recibía salario por su trabajo desde septiembre de 2019, tampoco elementos de protección personal. Aún así, el galeno "no abandonó su comunidad".
Heandel Rentería Córdoba nació en el municipio de Bagadó (Chocó) y era reconocido en la región por la disposición que tenía para servir a su comunidad, a pesar de las precarias condiciones médicas con las que contaba, informó diario El Heraldo de Colombia.
Alegre y servicial
Su muerte enlutó a sus compañeros del hospital San Francisco de Asís, quienes al igual que Córdoba han exigido mayores medidas de protección para el personal de salud, para atender la epidemia del covid-19.
"Los bagadoseños le tenían un gran afecto porque siempre estaba ahí cuando un paisano iba a buscarlo, no habría persona que denigrara de la buena imagen que él había construido. Tenía un espíritu muy alegre y muy servicial", dijo a la agencia Efe, Luis Medina Rentería, primo de la víctima, según publicó El Heraldo
El mismo medio indicó que el departamento de Chocó posee el índice de pobreza monetaria más alta de Colombia, son tan frágiles que algunos pacientes, como el médico Rentería, deben ser remitidos a hospitales de ciudades como Medellín o Pereira.
La pandemia agudizó las precarias condiciones de salud en el departamento que solo cuenta con seis hospitales de primer nivel (básico) para atender a 30 municipios, mal dotados e insuficientes para una población más de 530 mil habitantes.
El coronavirus también puso en evidencia situaciones críticas como la falta de pago al personal médico y el saqueo de los recursos públicos en el departamento en el que se han confirmado 1,173 casos, de los cuales 890 siguen activos y 47 muertos, detalló El Heraldo.
Le puede interesar: Doctora salvadoreña encontró a su esposo siéndole infiel en el Seguro Social en plena pandemia
