El presidente del Congreso Nacional de Honduras, Mauricio Oliva, dio a entender que la continuidad de la Maccih no solo depende del Ejecutivo, sino que también de su decisión.
El convenio entre el gobierno de Honduras y la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih), se vence en enero de 2020, pero muchos sectores del gobierno consideran que no se debe renovar.
En ese sentido, Oliva opinó que “La Maccih es un matrimonio con el Poder Ejecutivo, si deciden seguir casados, que me lo envíen al Congreso Nacional y aquí decido si lo santifico o no”.
El titular del Legislativo agregó que él no tiene ningún inconveniente con que el gobierno de Honduras y la misión avalada por la Organización de Estados Americanos (OEA) se renueve.
Las declaraciones de Oliva llegan a propósito del anuncio del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que consideró el miércoles que la Maccih siga en Honduras, porque su presencia es "vital"
“Ellos pueden opinar como Nación extranjera, pero recuerda que se trata de soberanía hondureña”, remarcó.
La misión en actos
La Maccih llegó a Honduras como un mecanismo para aliviar las protestas del movimiento "Los Indignados" que durante 2015 protestaban contra el gobierno del mandatario Juan Orlando Hernández.
Desde su llegada al país, la Maccih ha revelado 12 casos de investigación, entre ellos la Red de Diputados, la Caja Chica de la Dama, Caso Pandora, Arca Abierta y Narcopolítica, entre los más sonados.
A su vez, los voceros que ha tenido la misión han sido el peruano Juan Jiménez Mayor, el brasileño Luiz Guimarães Marrey y actualmente de forma interina la peruana Ana María Calderón.
Se espera que el gobierno hondureño se pronuncie en los primeros días de 2020, si renovará el pacto con la misión cuya función es el combate a la corrupción y la impunidad en Honduras.
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