Los productos que están ingresando al país de manera ilegal son cigarrillos, bebidas alcohólicas, armas, azúcar, ropa y zapatos, afectando a las empresas y comerciantes de estos rubros. El contrabando es un delito y al comprar estos contribuimos con los criminales.

Según el Comisionado de Policía Julián Hernández Reyes, Director de la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF) existen 61 puntos no habilitados por donde ingresa el producto de contrabando al país.

Estos puntos no habilitados están ubicados en Corinto, Omoa, Cortés; Guasaule, El Triunfo, y La Fraternidad en Choluteca; El Florido, Copán; Cifuentes, Trojes,  y Las Manos, Alauca en El Paraíso; El Amatillo, Goascorán, Valle; El Poy y Agua Caliente en Ocotepeque.

Las rutas más comunes del contrabando en América Latina.

Una ruta que se ha identificado proveniente en la mayor parte de los casos, desde China hacia México, de México a Belice, Belice a Guatemala y El Salvador, y luego a Honduras.

Los contrabandistas aprovechan las rutas usadas por el comercio internacional para trasladar sus productos. Se ha identificado que utilizan el siguiente esquema: la mercancía de contrabando es producida en países como China, Paraguay, India, entre otros; y luego se valen de las Zonas de Libres Comercio como Colón en Panamá o Corozal en Belice, que sirven de centros logísticos para luego distribuir los productos en los diferentes países de América, introduciéndolos de manera ilegal a través de las fronteras terrestres o puertos del país, en muchas ocasiones en la modalidad de “en tránsito” o utilizando declaraciones aduaneras falsas.

El Comisionado considera que la población no debe comprar productos de dudosa procedencia “porque si evitamos adquirir productos que han ingresado de manera irregular al país, estamos evitando contribuir con el crimen organizado”.

El papel de Aduanas para combatir el contrabando

Juan José Vides, Director de la Administración Aduanera de Honduras, informó acerca de la función de la Administración Aduanera en prevenir y combatir la defraudación fiscal de contrabando aduanero de manera regional, realizando intercambio de información estratégica entre los países.

De igual manera, es responsable de aplicar todas las prohibiciones, así como, las restricciones a la mercancía, personas, medio de transporte y todas las que no cumplan con la obligación de pagos de tributos, o incumplan con las leyes que se rigen dentro del país y también internacionales.

 “Los operativos nacionales se hacen con la participación de instituciones que convergen en todas las operaciones de comercio exterior y de la unión aduanera. También desarrollamos operativos centroamericanos en conjunto con las demás aduanas de la región para identificar que los mismos de contrabando están en los otros países”, agregó.

Ante la problemática del contrabando de mercancías que representa un riesgo para la salud sanitaria de la población, afecta las arcas del Estado con la evasión de impuestos y como consecuencia a la economía en general, los ciudadanos deben evitar comprar productos de dudosa procedencia y ser limpios es sus comercios y compras.