MAG Technologies Group aceptó participar como coinversionista estratégico en el Satuyé Technology & Data Center (STDC), un clúster tecnológico que Honduras Próspera Inc. desarrolla en la extensión de Próspera ZEDE en La Ceiba (Honduras). Así, Honduras Próspera, Inc capta una nueva inversión, demostrando su compromiso con el desarrollo del país y la efectividad de tener un régimen normativo especial.

La actividad de esta empresa, especializada en ciberseguridad del sector financiero público, se enmarcará dentro de la plataforma LNG-to-Power-to-AI en La Ceiba, concentrando su oferta en inteligencia artificial soberana, dado que su enfoque es la infraestructura digital nacional.

Rami Arad, CEO de MAG Technologies Group, ha manifestado que “el marco regulatorio de la ZEDE y la visión estratégica de Honduras Próspera Inc. sobre las grandes capacidades que tiene Honduras han sido un excelente incentivo para unirnos al proyecto”.

Por su parte, Erick Brimen, CEO de Honduras Próspera Inc, ha agradecido la confianza que MAG Technologies Group deposita en el país, “una tierra de oportunidades que el mundo comienza a mirar”.

“En Próspera trabajamos para que La Ceiba recupere su esplendor industrial, hoy día en la tecnología del futuro. Una gobernanza eficaz gracias a la ZEDE, seguridad jurídica y libertad económica son las claves para el desarrollo humano en el país”, ha agregado.

Arad se reunió en su reciente visita al país con el presidente de Honduras, Nasry Asfura, y con el ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez. En el encuentro, según informó el Gobierno de Honduras, se abordaron temas relacionados con banca digital, ciberseguridad y telecomunicaciones, orientados a seguir modernizando y fortaleciendo el sistema financiero del país.

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MAG Technologies Group es una empresa pionera en ciberseguridad, fundada en 2007 por Rami Arad, quien identificó tres años antes que la seguridad digital no evolucionaba al ritmo de las finanzas digitales. Ese año obtuvo un hito institucional decisivo cuando el Banco Central de Nigeria le adjudicó el desarrollo de la primera estrategia nacional de ciberseguridad del país.

Hoy, la compañía asegura miles de millones de transacciones en múltiples países de África y opera en cuatro líneas estratégicas: la transformación integral de programas de ciberseguridad —con gobernanza, automatización y respuesta a incidentes mediante ejercicios de Red Team—; el desarrollo de soluciones de verificación de identidad digital para detener el fraude y garantizar accesos seguros sin fricción; la validación de controles de seguridad mediante simulaciones de amenazas reales alineadas; y un Centro Nacional de Protección de Datos que monitorea el cumplimiento regulatorio y protege a las organizaciones frente a riesgos financieros y reputacionales.

Lo que distingue a MAG Tech no es solo su innovación tecnológica, sino su capacidad de cooperar en estrategias nacionales, establecer centros de fusión de inteligencia, realizar investigaciones forenses y recuperar fondos robados.

Con la mirada puesta en IA predictiva, arquitectura Zero Trust e identidad digital, la empresa se posiciona como un actor clave en la construcción de un futuro digital más seguro, especialmente en el continente africano.

Sería la primera vez que Honduras contaría con infraestructura de computación soberana a escala real. El país ha sido históricamente tomador de tecnología, no productor de infraestructura digital.

Este proyecto cambia esa posición: genera empleo altamente calificado, atrae inversión extranjera directa en un sector de alto valor y diversifica la economía más allá de la manufactura y la agroindustria.

Además, reduce la dependencia energética al crear generación propia desvinculada de la red nacional, que es crónicamente inestable.

Para la región centroamericana, el impacto es igualmente significativo. Centroamérica no cuenta hoy con ningún hub de infraestructura digital soberana a escala: todo dato sensible de gobiernos y empresas de la región viaja a servidores en Estados Unidos, Europa o Brasil.

Un clúster como el STDC en Satuyé podría posicionarse como el nodo regional para el procesamiento de datos gubernamentales, financieros y de salud, con un marco jurídico predecible y costos competitivos.

A esto se suma la tendencia global hacia la inteligencia artificial soberana. Países de todo el mundo buscan no depender de las grandes nubes estadounidenses o chinas para su infraestructura crítica.

Honduras, por su ubicación geográfica, su marco regulatorio en Próspera ZEDE y este modelo integrado, llega en el momento correcto a esta oportunidad