Recientemente, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) brindó la conferencia “Ecuaciones de demanda por exportaciones e importaciones totales de Honduras”, donde los exponentes sugirieron que una depreciación mejoraría la balanza comercial del país en el largo plazo.
Los investigadores detallaron que en los últimos 10 años la apertura comercial ha sido bastante alta (123 mayor a 100). Las exportaciones de mercancías generales hacia los Estados Unidos de América (EUA) han representado el 35% del total registrado en los últimos 10 años; mientras que las importaciones representaron el 38%.
Por lo anterior, han considerado proponer una devaluación de la moneda, pero de manera controlada.
El jefe del departamento de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Henry Rodríguez, manifestó que en el estudio se ha planteado que es necesario la devaluación de la moneda para mejorar la balanza comercial y que lo que se busca con ello es mejorar la competitividad respecto de los socios comerciales”.
Asimismo, explicó que en Honduras la economía es abierta: se depende más de las exportaciones que de las importaciones y por eso hay una balanza comercial negativa. “Entonces, la devaluación busca equilibrar esa relación entre las exportaciones e importaciones, a tal grado que vuelve más las caras las importaciones para los hondureños, pero motiva a los exportadores a que produzcan más para vender en el extranjero”.
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No a la devaluación abrupta
A criterio del experto en economía, cada vez que la moneda se devalúa se paga más caro por los artículos que vienen desde el extranjero y por el contrario, los exportadores se benefician porque reciben más lempiras por los productos que envían. “Aquí lo que hay que saber es quien gana y quien pierde. Una devaluación abrupta es desmejorar la calidad de vida de los hondureños y ganan los exportadores".
“Sin embargo, en este momento está demostrado que no es necesario devaluar abruptamente, porque desde la pandemia, el lempira se ha apreciado, porque antes estábamos llegando a los 24.90 y ahora andamos en 24.25, porque no hemos tenido presiones y no hemos estado comprando tanta materia prima para la industria, entonces las presiones sobre la devaluación se han disminuido “, detalló Rodríguez, quien al mismo tiempo dejó claro que a la larga devaluar es necesario para equilibrar la balanza comercial y mejorar la competitividad con los socios comerciales.
De la misma forma, añadió que en la actualidad hay suficientes reservas. El Banco Central de Honduras debería tener entre 4 meses de reservas para atender las exportaciones y por ahora se tiene al doble. Por eso, el estudio indica que se haga una devaluación en el largo plazo.
