El Gobierno español aprobó recientemente una Ley de 'Influencers' con el objetivo de regular esta actividad y salvaguardar a los consumidores, especialmente a los más jóvenes, de posibles contenidos y publicidades perjudiciales.
Esta normativa busca equiparar a los 'influencers' con otros actores del sector audiovisual, estableciendo criterios específicos para definir quiénes son considerados como tales y qué responsabilidades deben cumplir.
Y ordena a los generadores de contenido a que especifiquen cuando una publicación es patrocinada.
De igual manera, les prohíbe hacer publicidad de determinados productos, como el tabaco, los medicamentos o el alcohol, o que genere "un perjuicio psicológico a los menores".
Requisitos
Para ser catalogado como 'influencer' o "usuario de especial relevancia", según las autoridades españolas, se requiere cumplir con tres requisitos clave según la nueva regulación aprobada por el Consejo de Ministros:
- Ingresos anuales mínimos de 300.000 euros: Esta medida pretende identificar a aquellos creadores de contenido que tienen un impacto significativo en el ámbito digital y que han logrado monetizar su influencia de manera considerable.
- Seguidores en plataformas de vídeo: Se exige un mínimo de un millón de seguidores en una aplicación de vídeos específica o dos millones en todas las aplicaciones. Esto refleja la relevancia y alcance del influencer en el panorama digital.
- Publicación de contenido regular: Se requiere la publicación de al menos 24 vídeos al año, demostrando un compromiso activo con la generación de contenido y una presencia constante en las plataformas digitales.
Obligaciones
Una vez que un individuo cumple con los criterios definidos, se le imponen ciertas obligaciones con el fin de garantizar la transparencia, proteger a los consumidores y promover prácticas publicitarias responsables. Entre las principales obligaciones se encuentran:
- Identificación clara de contenido publicitario: Los influencers deben etiquetar de manera explícita todo el contenido publicitario para evitar confusiones entre publicidad y contenido orgánico, garantizando la transparencia hacia los seguidores y protegiendo sus derechos como consumidores.
- Prohibición de publicidad de productos nocivos: Se prohíbe la publicidad de productos de tabaco, alcohol, medicamentos, así como de juegos de azar y apuestas dirigida a menores de edad, con el objetivo de proteger la salud y el bienestar de los consumidores más jóvenes y prevenir el acceso a contenidos perjudiciales.
- Regulación de la publicidad de bebidas alcohólicas: Se establece una regulación estricta para la publicidad de bebidas alcohólicas, permitiendo la promoción de bebidas con más de 20 grados alcohólicos solo en determinados horarios nocturnos, y restringiendo la publicidad de bebidas con menos de 20 grados alcohólicos durante el día.
- Registro obligatorio: Los 'influencers' que cumplan con los requisitos especificados y residan en España deben registrarse en una plataforma online proporcionada por el Ministerio, permitiendo un mayor control y seguimiento de su actividad, así como la resolución de posibles problemas o dudas.
Es importante destacar que esta ley afectará a un número relativamente reducido de creadores de contenido, aquellos que cumplan con los criterios establecidos en cuanto a ingresos, seguidores y producción de contenido. Aquellos que no alcancen estos estándares no estarán sujetos a estas regulaciones.
Además, muchas de las condiciones impuestas por esta ley coinciden con las que ya se aplican a los medios tradicionales, como televisiones y radios, bajo la Ley General de Comunicación Audiovisual de 2022.
Esto refleja la intención del Gobierno de equiparar la regulación entre los diferentes medios de comunicación y adaptarse a las nuevas realidades del panorama digital.
¡Este artículo fue elaborado con ayuda de la IA!
También lea: 'Miss AI': concurso para encontrar la mejor modelo creada con Inteligencia Artificial
