El neurólogo colombiano Leonardo Bello señaló cinco hábitos que, según sus recomendaciones, conviene evitar o mantener bajo control para cuidar la salud cerebral.

Entre ellos mencionó dormir menos de seis horas, mantener estrés durante largos periodos, consumir grandes cantidades de comida varias veces al día y dejar de aprender cosas nuevas.

También cuestionó el uso de productos comercializados como "oxigenantes cerebrales" y destacó la actividad física. Las declaraciones fueron compartidas por Bello en redes sociales.

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Los cinco hábitos que podrían afectar al cerebro

1. Dormir menos de seis horas

El primer hábito que Bello dijo que evitaría es dormir menos de seis horas.

El neurólogo explicó que el descanso está relacionado con procesos cerebrales como la memoria y la formación de nuevas conexiones.

"No es lo suficiente para generar nuevas conexiones cerebrales. No es lo suficiente para memorizar las cosas importantes que se hacen durante el día", afirmó.

La cantidad de sueño que necesita una persona puede variar según factores como la edad y las condiciones individuales, por lo que las declaraciones del especialista deben entenderse dentro de su planteamiento sobre los hábitos de salud cerebral.

2. Confiar en los llamados 'oxigenantes cerebrales'

Otro de los puntos mencionados por Bello son los productos comercializados bajo la denominación de "oxigenantes cerebrales".

El especialista cuestionó este concepto y destacó la actividad física como una práctica que, desde su perspectiva, sí contribuye al cuidado del cerebro.

"Hoy en día el único oxigenante cerebral se llama actividad física y eso sí lo recomiendo", sostuvo.

Por tanto, el punto central de su recomendación es priorizar la actividad física frente a productos que se promocionen específicamente con esa denominación.

3. Mantener estrés durante meses

El tercer hábito señalado por el neurólogo es mantener un estado de estrés durante periodos prolongados.

Bello diferenció el estrés puntual de aquel que permanece durante meses debido a problemas, preocupaciones o situaciones persistentes.

El especialista calificó este tipo de estrés como "grave, gravísimo para el cerebro" y sostuvo que una exposición prolongada puede afectar las conexiones cerebrales.

La recomendación, por tanto, se enfoca en evitar que las situaciones de estrés se conviertan en una condición persistente y en buscar atención profesional cuando interfieran con la vida cotidiana o el bienestar.

4. Comer grandes cantidades varias veces al día

En cuanto a la alimentación, Bello señaló que evitaría consumir grandes cantidades de comida numerosas veces durante el día.

"Comer muchas veces al día y grandes cantidades genera algo que se llama disfunción de la insulina", explicó.

Según el planteamiento recogido por LA NACION, el neurólogo relacionó las alteraciones en la función de la insulina con el deterioro cognitivo y la enfermedad de Alzheimer.

Bello puso como ejemplo un patrón de más de cinco comidas diarias acompañadas de grandes porciones. Sin embargo, esta afirmación corresponde a la explicación del especialista citado y no debe interpretarse como una regla médica universal sobre el número de comidas que debe realizar una persona.

5. Dejar de aprender cosas nuevas

El quinto punto se diferencia de los anteriores. En lugar de evitar una conducta, Bello recomienda mantener el aprendizaje durante toda la vida.

"Jamás he dejado de estudiar", afirmó.

El neurólogo aclaró que aprender no implica necesariamente cursar una carrera universitaria. También mencionó estudiar idiomas, realizar cursos, consumir contenidos educativos o desarrollar habilidades relacionadas con el arte.

"Cuando tú le das nueva información al cerebro estás generando más conectividad cerebral, estás generando más volumen al cerebro y esta es la mejor forma de enfrentarse al envejecimiento y la posible presencia de una demencia", sostuvo Bello.

¿Estas recomendaciones sustituyen una consulta médica?

No. Las afirmaciones corresponden a las recomendaciones de Leonardo Bello, pero no constituyen una valoración médica individual.

Las necesidades de sueño, alimentación, actividad física y atención de la salud mental pueden variar entre personas. Por ello, cualquier cambio importante en estos aspectos debe considerar las condiciones particulares de cada individuo y, cuando sea necesario, la orientación de un profesional de la salud.

En conjunto, los cinco puntos planteados por Bello ponen el foco en hábitos cotidianos como el descanso, la actividad física, el manejo del estrés, la alimentación y el aprendizaje.

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