Las mordeduras de perros, gatos u otros animales pueden parecer lesiones menores, pero ignorarlas puede aumentar el riesgo de infecciones y enfermedades graves.

Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomiendan buscar atención médica incluso cuando el ataque provenga de una mascota conocida.

De acuerdo con el organismo, sus unidades médicas atienden cada año cerca de 20 mil casos relacionados con mordeduras de animales.

Los expertos insisten en que la valoración médica resulta importante cuando se desconoce si el animal cuenta con su esquema de vacunación al día.

El personal de salud analiza la profundidad de la lesión, las condiciones en que ocurrió el ataque y los antecedentes de vacunación del animal para determinar qué tratamiento necesita la persona afectada.

¿Por qué puede ser peligrosa una mordedura?

Una de las principales preocupaciones es la rabia, una enfermedad viral que puede transmitirse mediante la mordedura de un animal infectado o cuando su saliva entra en contacto con heridas o piel lesionada.

La enfermedad puede resultar mortal cuando alcanza una fase avanzada y aparecen síntomas neurológicos. Por esa razón, los especialistas insisten en actuar antes de que surjan señales de alarma.

Mascotas
La atención oportuna puede prevenir complicaciones graves y salvar vidas, destaca el IMSS.

Las mordeduras también pueden introducir bacterias en la piel y provocar infecciones. Dependiendo del caso, los médicos pueden recomendar vacunas preventivas o gammaglobulina antirrábica.

El personal también evalúa si el animal puede permanecer bajo observación durante unos 10 días para detectar cualquier comportamiento o síntoma relacionado con la rabia.

¿Qué hacer después de una mordedura?

La primera recomendación consiste en lavar inmediatamente la herida con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos. Después, la persona debe acudir a un centro asistencial para que un profesional valore la lesión.

Los especialistas recomiendan no esperar a que aparezcan síntomas como irritabilidad, pérdida de sensibilidad en la zona afectada, dificultad para beber agua o comer, confusión o somnolencia.

Cuando estas manifestaciones aparecen, la enfermedad puede encontrarse en una etapa avanzada, lo que reduce considerablemente las posibilidades de intervención.

El IMSS informó que durante 2026 no ha registrado casos confirmados de rabia humana dentro de la institución. Además, destacó que la vigilancia epidemiológica y la disponibilidad de tratamientos preventivos han permitido mantener prácticamente ausente la transmisión de esta enfermedad entre personas.

LEE: ¿Me pueden multar si mi perro hace 'po**' en el patio de mi vecino? Esto dice ley de Honduras