La pandemia del coronavirus ha provocado que las naciones tengan en cuarentena a sus ciudadanos y con ello, los hábitos y el ciclo del sueño se ha visto un tanto afectado.
Para nadie es normal el estar tanto tiempo en casa, ni tampoco desarrollar actividades académicas y laborales desde la comodidad de su hogar. Los patrones de comida y de dormida han cambiado considerablemente y no, no es algo anormal.
El neurólogo Hernando Pérez, que labora en el Centro de Neurología Avanzada de España, le dijo a BBC Mundo que el sueño tiene dos reguladores.
1) Ciclo de luz y oscuridad: debido a la cuarentena, las personas se están despertando más tarde y con ello perdiendo la luz solar de la mañana, la cual es clave para que el cerebro sepa que dentro de 12 o 14 horas llegará la hora de dormir.
2) El cansancio: en el transcurso del día, el cuerpo se mantiene activo y cuando arriba la noche, siente la necesidad de descansar. “Pero si hacemos menos actividad física porque estamos encerrados, eso incidirá en nuestro sueño”.

El especialista, que atiende a sus pacientes mediante videollamadas, ha notado un aumento en el insomnio de los pacientes que ya han sido tratados.
Por su parte, una neuróloga española llamada Celia García-Malo, también ha detectado un mayor número de trastornos del sueño.
Trastornos, sueños extraños y otros
Otra de las observaciones que ambos especialistas han hecho es que detectan un “retraso de fase” en sus pacientes; esto quiere decir que hay un cambio en la rutina que está afectando al sueño.
“Están sintiendo la necesidad de irse a dormir más tarde y, con ello, retrasan la hora de levantarse, con lo cual las horas de productividad tanto a nivel laboral, familiar y social, se están viendo reducidas”, comentó la doctora española.
Sumado a ello también se ha notado es el trastorno por pesadillas que ocurre cuando el contenido de los sueños es muy realista, muy vivido o porque reflejan situaciones que producen ansiedad.
Esos sueños contienen, además, situaciones en las que se registra una pelea, enfrentamiento o lugares donde no hay escape.
Dichos sueños aumentan cuando en la vida diaria aumentan los niveles de estrés y ansiedad y de cierta forma, el subconsciente lo plasma en los sueños.
De acuerdo a García-Melo, está demostrado que las personas que duermen menos, presentan niveles altos de ansiedad.
La experta explicó que esas personas son las que no tienen ganas de hacer cosas, se desinteresan por ciertas actividades que antes realizaban y no tienen energía.
Todo lo anterior, lo provoca la cuarentena que además también podría afecta la convivencia familiar de entre los miembros de la casa.
