El uso de Viagra se ha popularizado como una solución efectiva para la disfunción eréctil, pero también ha generado dudas sobre su seguridad.
Una de las preguntas más frecuentes es si su consumo puede causar la muerte, y la respuesta de los expertos es clara: sí es posible, aunque en circunstancias específicas.
El medicamento contiene sildenafilo, un compuesto que actúa mejorando el flujo sanguíneo, pero que no está libre de riesgos, especialmente cuando se usa sin supervisión médica.
¿Cuándo el viagra puede ser peligroso?
Especialistas coinciden en que el principal riesgo no está en el fármaco en sí, sino en cómo y en qué condiciones se consume.
Estudios publicados en PubMed Central advierten que una de las combinaciones más peligrosas es con medicamentos que contienen nitratos, utilizados para tratar problemas cardíacos como la angina.
Esta mezcla puede provocar una caída brusca de la presión arterial, lo que pone en riesgo la vida del paciente.

Asimismo, personas con enfermedades cardiovasculares no controladas enfrentan un mayor peligro.
La actividad sexual implica un esfuerzo físico que puede desencadenar eventos graves como un infarto o incluso muerte súbita si no existe una evaluación médica previa.
El riesgo del uso “recreativo”
Otro factor de alerta es el uso del viagra sin necesidad médica, conocido como consumo recreativo.
Aunque algunas personas lo utilizan para potenciar su rendimiento sexual, esta práctica puede ser peligrosa, sobre todo si se combina con alcohol u otras sustancias.
Además, consumir dosis mayores a las recomendadas aumenta el riesgo de efectos adversos, como mareos intensos, desmayos y alteraciones en el sistema cardiovascular, que en casos extremos pueden derivar en un colapso.
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No es un medicamento para todos
El Viagra no está indicado para cualquier persona. Antes de recetarlo, los médicos evalúan el estado general del paciente, en especial su salud cardíaca y los tratamientos que ya utiliza.
Quienes padecen enfermedades cardiovasculares, presión arterial inestable o toman ciertos medicamentos deben evitar su uso o hacerlo bajo estricta supervisión médica.
Los expertos también aclaran que no se trata de un fármaco preventivo ni de un potenciador general del rendimiento sexual en personas sanas, por lo que su uso indebido puede traer más riesgos que beneficios.

