Una mujer en España denunció que tras haber sido contratada por una empresa, fue despedida por su apariencia física debido a que el uniforme "unitalla" que le proporcionaron no le quedó.
A través de Instagram, la española Alba Nevado subió un vídeo en el que entre lagrimas denunció que la compañía Best Way la contrató para ser una de las azafata de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) en Madrid.
"En pleno año 2021, siendo una época marcada por el supuesto aprendizaje del ser humano tras la vivencia de la pandemia, me he visto rechazada por mi talla y peso", dijo Alba al principio del vídeo que publicó.
Nevado contó que la empresa le entregó un uniforme y que al llegar a casa se percató que no le quedaba bien, por lo que al siguiente día fue a la compañía a pedir un cambio de prenda, sin embargo, le hicieron comentarios despectivos sobre su apariencia.
"Me dicen que lo sienten mucho, pero que me mandan a mi casa porque no puedo trabajar sin uniforme. Como si el problema fuera mío. Yo no quiero que me traten como si fuera un problema y como si mi imagen fuera lo único que sirviera para trabajar, en un puesto que sé que soy lo suficientemente válida como para estar, pero como no encajo dentro del canon de belleza que a día de hoy conocemos, pues no tienen una talla para mí. Por lo tanto, no puedo trabajar", dijo con lágrimas en sus ojos.
El vídeo rápidamente se hizo viral, por lo que miles de personas le dieron su apoyo a la también actriz.
Tras la polémica, la mujer subió otro clip en el que contó que la empresa se había puesto en contacto con ella para pedirle una disculpa. La mujer añadió que la empresa le ofreció otro empleo, pero que decidió rechazarlo ya que no se siente motivada y con la suficiente empatía para atender a personas que no tienen la culpa.
Por su lado, la compañía Best Way emitió un comunicado en el que manifestaron que Alba pasó las pruebas en el proceso de selección y un día antes del evento se proporcionaron uniformes a más de 100 personas a las que le sugirieron probárselos antes de ir a casa, ellos aseguran que Alba no lo hizo, ya que no tenía tiempo.
"El día del evento, y tras comprobar que no disponíamos de un uniforme adecuado y que no se podía dar una solución inmediata, se le solicita que vaya a casa mientras se buscaba una nueva solución. Ningún miembro de nuestro personal fue rechazado en nuestra empresa ni por su talla ni por su peso. Contamos con personal de soporte para el sector de los eventos con todo tipo de tallas: inferiores, iguales y superiores a la de Alba", dice el comunicado.
