Glendi Juárez y su hija de ocho años de edad salieron de Guatemala hace cuatro meses en busca del añorado "sueño americano" hacía los Estados Unidos, pero han sido expulsada en dos ocasiones.
En ambas ocasiones, las centroamericanas han sido retornadas a México, y mientras intentaban ingresar una tercera vez a Estados Unidos, fueron arrestada con otros 13 en la frontera de Texas.
"Ya no quiero que me regresen más por favor. Soy madre soltera, sólo quiero darle lo mejor a mi hija. Ayúdeme, por favor", fue el clamor de Glendi mientras era retenida por agentes de la Patrulla Fronteriza.
La guatemalteca contó a Telemundo que era la tercera vez que intentaba cruzar hacía el país norteamericano, y entre lágrimas suplicó por ayuda para que la dejen pasar.
El llanto de los migrantes
Robson, por su parte, estalló en llanto al ver a los agentes fronterizos. Salió de Honduras junto a su esposa Delmi y sus dos hijos, huyendo de la violencia que impera en el país centroamericano.
Junto a su hijo, pasaron dos días si comer en un cerro, para no ser capturados por "la migra".
"Me siento frustrado porque apenas llegamos y ya vamos a ser regresados. Necesito hablar con alguien porque necesitamos la ayuda", manifestó el hondureño.
En ese punto fronterizo se reporta la detención de al menos mil migrantes por día, bajo las reglas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
En junio, las autoridades migratorias registraron un nuevo récord de arrestos y expulsiones con 188 mil migrantes, y en lo que va del 2021, la cifra roza el millón de indocumentados deportados.
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