El secreto mejor guardado de las costumbres milenarias orientales para el cuidado de la piel, puedes encontrarlas en ingredientes que tienes en tu cocina.
Entre ellos puedes utilizar el arroz en tu rutina de belleza, pues sus propiedades promueven la producción de colágeno y actúan como tónico facial.
En tunota.com te traemos cuatro mascarillas a base de arroz que te ayudarán a cambiar por completo el aspecto de piel.
¡Te harán lucir una piel perfecta, rejuvenecida y sin manchas!
Mascarilla para eliminar las manchas
El arroz te ayuda a eliminar la hiperpigmentación para lograr un tono uniforme con agua de arroz misma que tiene el poder de blanquear la piel.
Preparación
Solo debes añadir una taza de agua y unas gotitas de limón a ½ vaso de arroz blanco crudo, debes hervir durante 20 minutos y colar.
Cuando el líquido esté a temperatura ambiente, utilízalo para humedecer chupones de algodón y aplicalas en tu piel, déjalo actuar por media hora.
Después del tiempo transcurrido enjuaga y aplica un hidratante de tu elección.
Mascarillas rejuvenecedoras con arroz
El arroz es rico en vitamina C y omega 6, dos activos que frenan el envejecimiento y favorecen la producción de elastina en la tez.
Aprovecha sus cualidades y prepara una mascarilla rejuvenecedora, mezclando 3 cucharadas de arroz natural cocido, 1 cucharada de miel y otra de leche.

Después, ponla sobre rostro y cuello, deja actuar durante 15 minutos, lava y repite cada semana.
Mascarillas de arroz para el cutis graso
Como ya lo mencionamos, el arroz actúa como tónico gracias a sus propiedades equilibrantes y antisépticas, por lo que es buenísimo para luchar contra el brillo, los puntos negros y las espinillas.
Para obtener sus beneficios, prepara agua de arroz y rociala en la cara todos los días, después de la limpieza facial.
Mascarilla de arroz para iluminar y suavizar la piel
El exfoliante que te enseñaremos a preparar quitará el tono apagado, dejará una textura sedosa y revitalizará el rostro en segundos. Todo lo que tienes que hacer es moler un puñado de arroz, hasta obtener un grano fino, frotar suavemente, sobre el cutis, con un par de gotas de aceite de almendras y enjuagar con agua fresca.

