Cinco meses han pasado desde que las tormentas Eta y Iota destrozaron el Valle de Sula, Cortés, al norte de Honduras, y hasta la fecha, solamente un 20 por ciento de las zonas dañadas han sido reparadas, mientras la amenaza de nuevas inundaciones permanece latente.

Según la Comisión de Control de Inundaciones del Valle de Sula, solamente un 20 por ciento de la infraestructura dañada se ha reparado, mientras el 80 por ciento está a la deriva.

"Esto nos dice que un 80 por ciento que falta, que es muy significativo, partiendo del supuesto que son 120 kilómetros dañados, nos dice que en efecto hay 100 kilómetros por reparar", dijo al noticiero Hoy Mismo de Televicentro, el agroindustrial de la zona norte, Héctor Castro.

El Valle de Sula fue una de las zonas más dañadas por los dos meteoros que afectaron al país en noviembre de 2020, y al menos 3.4 millones de hondureños fueron perjudicados por las tormentas.

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"Estamos a contrarreloj"

Según Castro, el Valle de Sula está expuesto a sufrir nuevas inundaciones si continúan las lluvias, por lo que advirtió que las autoridades están a "contrarreloj" para reparar los 100 kilómetros de los bordos de los ríos que faltan por reparar.

"Estamos a contrarreloj, realmente angustiados porque los ríos quedaron más azolvados, las construcciones de los bordos está vez deben hacerse sobre elevados porque se debe compensar ese asolvamiento, levantando el nivel de los bordos", dijo Castro.

Castro apuntó que solamente quedan unas 10 semanas para que las primeras tormentas azoten a la región, por lo que se debe realizar un trabajo intenso para reparar las zonas afectadas.

"La calidad de los bordos debe de ser garantizada, porque quiérase o no vamos a tener en 10 semanas la probabilidad que 8 huracanes vengan, y de ellos cuatro van a ser arriba de la categoría 3", manifestó Castro.

Y agregó: "si nosotros no construimos en ese lapso de 10 semanas esos 100 kilómetros de los bordos, vamos a lamentar las pérdidas majestuosas que tuvimos el año anterior".

De acorde a un informe de la la Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal), las tormentas tropicales dejaron pérdidas de 45 mil 676 millones de lempiras (1.879 millones de dólares).

Los daños representaron el 50 por ciento de la afectación, las pérdidas un 45 por ciento y los costos adicionales el 5 por ciento.

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