Una nueva investigación de varias organizaciones científicas ambientales plantea una estrategia que podría ayudar a combatir dos problemas en los océanos de manera simultánea: alcalinizar los océanos, es decir, aumentar su pH y que no solo ayudaría a mitigar los efectos de la acidificación masiva de las aguas, sino también a luchar contra el calentamiento global.

Los investigadores de la Fundación Centro Euromediterráneo sobre Cambio Climático (CMCC) y el Politécnico di Milano dentro del proyecto Desarc-Maresanus presentaron un análisis en la revista Frontiers in Climate, y, según sus resultados, aumentar el pH de los océanos podría ser viable a implementar a través de la red actual de rutas de transporte de carga y petroleros a través del mar Mediterráneo.

Descenso del pH de los océanos afecta la vida marina

Cuando se habla de cambio climático, el océano destaca como uno de los entornos más afectados. De hecho, este juega un papel crucial en el problema pues, es una importante fuente de calor atmosférico y de dióxido de carbono.

Los cambios en los océanos han afectado los organismos marinos de distintas formas: modificando su metabolismo y su capacidad para formar carbonato de calcio, y por consiguiente, desequilibrando el ecosistema y todos sus elementos.

La alcalinización de los océanos podría ofrecer beneficios a largo plazo ya que mostraron que estas estrategias tienen potencial de casi duplicar la tasa de absorción de dióxido de carbono del mar Mediterráneo dentro de 30 años.

Así mismo, podría neutralizarse la tendencia de acidificación superficial media del escenario sin alcalinización.

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