Hoy se cumple una semana del inicio de la Copa del Mundo United 2026, un torneo que desde antes de iniciar ya generaba polémica, expectativa y emoción. Es inevitable pensar en las situaciones que rodean estos masivos eventos, por eso es importante discutirlo más allá de lo deportivo. ¿Ha cumplido la FIFA?
Lo Bueno
Sin duda alguna lo mejor del torneo ha sido la parte estrictamente deportiva. Cada cuatro años los mejores jugadores del mundo se encuentran para intentar alcanzar la máxima gloria futbolística: ser campeones del mundo.
En ese rubro ya vimos a Lionel Messi empatar el récord de goles en mundiales y a Kylian Mbappé convertirse en el máximo goleador francés de la historia, además de seguirle los talones al propio Messi y Miroslav Klose.

Todos los partidos, salvo uno, han tenido goles. Las sorpresas también se han hecho presentes. Cabo Verde sacándole un empate a los campeones de Europa y el Congo controlando la ofensiva portuguesa han sido un par de grandes historias en este mundial.
Habrá que ver si en lo que queda de esta etapa de grupos y fases de eliminación la intensidad se mantiene. De momento lo deportivo ha sido un aspecto positivo.
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Lo Malo
Los aspectos comerciales de esta Copa del Mundo han sido altamente cuestionados desde su origen. El capitalismo salvaje que ha caracterizado a los Estados Unidos de América se combinó con la cuestionada ética de la FIFA para sacar una ganancia económica de absolutamente todos los aspectos del juego.
Las pausas de hidratación han generado malestar en televidentes, periodistas, jugadores y staff técnico. En su cotejo contra la selección de Curazao los jugadores alemanes se hidrataron y rapidamente se reubicaron en sus posiciones, pero el árbitro los hizo esperar argumentando que todavía no había recibido el "ok" para reanudar el encuentro.
Los compromisos comerciales que se firmaron en un espacio destinado al supuesto bienestar de los atletas han dejado en claro que esa no era la intención real. Se han jugado varios partidos en estadios climatizados y la pausa, de hasta 4 minutos, persiste.

Esta dinámica hace que el partido se sienta de cuatro períodos, igual a los deportes estadounidenses. Si bien es cierto que la NBA, NFL y MLB son ligas que historicamente se han estructurado de esta manera, en el fútbol tradicional estas pausas atentan contra su naturaleza.
Las practicas estadounidenses siguen sin reflejarse de la mejor manera en un deporte que tiene sus principales audiencias en latinoamérica y Europa. Culturalmente es casi imposible, aún así la FIFA insiste.
En 2030 se juega en España y Marruecos, países con una cultura anticonsumista y dónde será difícil replicar los excesos comerciales de Estados Unidos.
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Lo Feo
Sin duda alguna lo peor ha sido el trato que han recibido delegaciones como Uzbekistan y Uruguay, al ser inspeccionados por los cuerpos de seguridad como si se tratara de contrabandistas o criminales en suelo estadounidense.
Si creen que eso suena feo, se queda corto con lo que ha sufrido la República Islamica de Irán. El país vive momentos de tensión con el gobierno de Donald Trump que iniciado esfuerzos bélicos para recuperar el control mundial que la nación ha ido perdiendo en el siglo XXI. Esto ha terminado afectando la Copa del Mundo que ellos mismos organizan.
La selección iraní no ha podido viajar con toda su delegación debido a la revocación de Visas por parte de la administración de Trump. Por si no fuera poco, los jugadores hicieron campamento en Tijuana porque el gobierno estadounidense no les pudo garantizar seguridad, a pesar de tener asignados sus tres juegos en tierra 'gringa'.
Pero la tragedia no termina ahí. Irán jugó en Los Angeles ante Nueva Zelanda y fueron obligados a abandonar inmediatamente suelo estadounidense sin descansar, ni poderse recuperar fisicamente.

Mehdi Taremi, capitán de Irán, aseveró que son el equipo más desfavorecido en jugar una Copa del Mundo. Argumenta que no pueden llegar con anticipación a Estados Unidos para preparar el partido, sino que se les obliga a viajar y a jugar horas después de bajarse de un avión.
Gianni Infantino ha fallado como presidente de la FIFA. No pudo asegurar el bienestar una selección que en el campo de juego se ganó su derecho a competir. Esta situación es, sin duda, lo más feo de este mundial.
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