El Benfica le apostó a la experiencia de Nicolás Otamendi y Ángel Di María, el Chelsea a su joven talento Enzo Fernández. Juntos fueron campeones del mundo con Argentina, pero este sábado deberán eliminarse para avanzar a los cuartos de final en el Mundial de Clubes.
Campeones con Argentina y también con Benfica, Otamendi y Di María, con 37 años cada uno, equivaldrían en el universo de Star Wars a maestros Jedi, sabios y poderosos, muchas veces mentores de aprendices, o padawans.
Y si hay un padawan talentoso camino a convertirse en Jedi es Enzo Fernández, el mediocampista de 24 años que también alzó la Copa del Mundo en Catar 2022 junto con los grandes.
"Gardelito", como le dicen al ex River Plate, llega además con la posibilidad de convertirse en verdugo del equipo portugués, donde jugó 29 partidos antes de ponerse la camiseta del Chelsea.
En los detalles
Cuando este sábado salgan al gramado del Bank of America Stadium de Charlotte, Carolina del Norte, a las 20H00 GMT, el técnico italiano Enzo Maresca cuenta con quien fue considerado el mejor jugador joven del Mundial de Catar 2022.
Para Maresca, Fernández es "buen muchacho, gentil", que juega magníficamente, con goles y asistencias.
Otro talento juvenil que despunta es el nuevo centrodelantero de 22 años, Liam Delap, quien rompió con un gol aquella "maldición" de la camisa 9 que antes vistieron con poca suerte Radamel Falcao García, Álvaro Morata, Gonzalo Higuaín y Romelu Lukaku.
Entre sus figuras recién llegadas también está el atacante británico de 19 años Tyrique George.
"Va a ser un juego equilibrado, en esta etapa del torneo es muy difícil ver grandes diferencias entre los equipos. Va a ser un juego equilibrado, difícil, y donde los pequeños detalles harán la diferencia", sostuvo Maresca.
Las carencias
En su camino a conseguir su pase a los octavos, Chelsea cayó ante el Flamengo -que clasificó anticipadamente- y Benfica empató con Boca Juniors, eliminado y de pobre desempeño en el torneo.
Los Blues exponen sus fisuras defensivas cuando chocan con equipos que saben atacar, una característica de los 16 cuadros que han sobrevivido el campeonato.
En cuanto a los portugueses, si bien tuvieron un notable triunfo ante el Bayern de Múnich, en el duelo contra Boca mostraron las costuras al otorgar demasiadas ventajas, renunciar a la posesión del balón y terminar con diez hombres.
El DT del Benfica, el portugués Bruno Lage, admitió que "es difícil pero no imposible" ganarle al Chelsea.
"Es un juego y tenemos el profundo conocimiento de la forma como el Chelsea juega, siento que preparamos bien, y en el campo pondremos todas nuestras fuerzas", agregó. Dijo que toman el desafío como si se tratase de un mundial de selecciones.
Se queda el capitán
El Benfica llega a este duelo con la noticia de la renovación de su defensor central y capitán, Nicolás Otamendi, hasta el 2026.
El Mariscal argentino tiene también a su propio padawan en el equipo: el también defensor Antonio Silva, de 21 años, con quien logró el pase a octavos tras derrotar al Bayern.
"Lo que me dijo queda entre nosotros, pero pude notar que está feliz por mí, por el equipo y por el resultado. Sentí que fue un momento nuestro, porque contribuimos al resultado", contó.
Las Águilas han volado con las alas de Ángel Di María hasta octavos de final, un camino en el que ha anotado tres goles y ha sido clave armando el juego y asistiendo a los artilleros.
El Fideo es uno de los motores del equipo, y su anunciada partida al final de este torneo para Rosario Central, el club argentino que lo vio nacer, mueve los corazones de sus compañeros. Esperan darle una despedida gloriosa.
"Es un jugador muy especial, marcó una era en el fútbol, ha sido decisivo para su país y para los clubes por donde pasó. Sólo nos queda disfrutar de lo que aún puede entregar", comentó el central de los lusos, Antonio Silva.
El atacante -también argentino- Gianlucca Prestianni, dice que "la mejor despedida posible sería ganar el Mundial de Clubes", y que harán "todo lo posible para hacerlo".
El otro cruce por octavos del Mundial de Clubes
Con algunas cuentas por saldar, Palmeiras y Botafogo, los dos últimos campeones de Brasil, lucharán el sábado en Filadelfia por un pase a los cuartos de final del Mundial de Clubes.
Los representantes del fútbol de Sao Paulo y Río de Janeiro sostendrán en Estados Unidos un nuevo asalto de una rivalidad que ha aumentado en los últimos años en medio de pugnas por los codiciados trofeos del Brasileirão y la Copa Libertadores.
El Verdão, actor protagónico del balompié sudamericano en el reciente lustro, les arrebató a los albinegros el título brasileño de 2023, pero un año después, el Fogão tomó revancha al conquistar el trofeo y expulsar a los esmeralda del principal torneo de clubes de América en los octavos de final.
En el hogar de los Philadelphia Eagles del fútbol americano, el Lincoln Financial Field (12H00 locales, 16H00 GMT), dos embajadores de la tierra del "jogo bonito" -en este caso, más conocidos por su solidez táctica que por su fútbol vistoso- lucharán por un pase a la ronda de los ocho mejores.
Tanto Palmeiras como Botafogo, ambos dirigidos por entrenadores portugueses, tendrán bajas sensibles en el único duelo de octavos de final del renovado torneo de la FIFA que enfrenta a dos cuadros del mismo país.
El vencedor chocará en la siguiente ronda con el ganador de la llave entre Benfica de Portugal y Chelsea de Inglaterra, que jugará el mismo día en Charlotte (20H00 GMT).
"No hay cabina para sorpresas"
En Filadelfia, que enfrenta una ola de calor aliviada recientemente por lluvias suaves, palmeirenses y botafoguenses podrán saldar asuntos pendientes de una vez por todas.
Los paulistas propinaron un golpe humillante a los cariocas en el campeonato brasileño de 2023, en el que Botafogo dilapidó de forma insólita una ventaja de 13 puntos y acabó perdiendo la corona al final de temporada.
Los hombres de Abel Ferreira protagonizaron una remontada histórica impulsada precisamente ante los herederos del inmortal Garrincha, a los que vencieron 4-3 en el estadio Nilton Santos de Rio, pese a empezar perdiendo 3-0.
Pero aquel 1 de noviembre de 2023 acabó siendo una manzana envenenada para el Palmeiras, que desde entonces no se impone a su rival: tres derrotas y dos empates.
Los reveses fueron definitivos la temporada siguiente, cuando el equipo de la Estrella Solitaria consiguió un doblete inédito bajo las órdenes del luso Artur Jorge, actualmente en el Al-Rayyan catarí: Brasileirão y Libertadores.
En la Copa los eliminaron en octavos (4-3 global) y en la liga, en la que los paulistas terminaron segundos, se impusieron en la ida (1-0) y en la vuelta (1-3).
"No hay cabidas para sorpresas, nos conocemos muy bien", destacó este viernes el timonel palmeirense. "Ellos tienen sus dinámicas, nosotros las nuestras, y haremos lo mejor para bloquear a nuestro rival y aprovechar nuestras oportunidades".

