Las remesas enviadas por los hondureños en el exterior continúan siendo un pilar clave para la economía nacional, no solo por su impacto directo en el consumo de los hogares, sino también por su efecto dinamizador en el sistema bancario.

Según datos de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (Ahiba), la colocación de créditos impulsados por depósitos de remesas ha crecido un 6.8 % en los últimos meses.

María Lydia Solano, directora ejecutiva de Ahiba, explicó que este comportamiento se debe a que "los migrantes nos siguen apoyando con la repatriación de sus ahorros", lo que ha contribuido a una mejora sustancial en la liquidez bancaria, que actualmente supera los 155 mil millones de lempiras.

Este nivel de liquidez ha generado condiciones más favorables para el crédito y ha permitido una reducción gradual en las tasas de interés, particularmente en sectores considerados de bajo riesgo, dijo Solano.

Créditos bancarios en crecimiento

Según el informe Mensual de Cifras e Indicadores Bancarios de AHIBA, los créditos en moneda nacional pasaron de 475.2 millones de lempiras en julio de 2024 a 497.4 millones de lempiras en julio de 2025, reflejando un aumento de 22.2 millones de lempiras.

En términos generales, los créditos totales se incrementaron de 600.9 millones de lempiras a 641.6 millones de lempiras, lo que representa un crecimiento del 6.8 % interanual.

Por sectores, la distribución de la cartera de crédito se detalla así:

  • Agropecuario: 29,752 millones de lempiras
  • Industria: 62,054 millones de lempiras
  • Consumo personal: 71,456 millones de lempiras
  • Bienes raíces: 166,622 millones de lempiras
  • Comercio: 89,811 millones de lempiras
  • Servicios: 57,406 millones de lempiras

En el sector agro, destaca el financiamiento actual orientado a la preparación de cosechas de café, actividad clave en las exportaciones hondureñas.

Tasas de interés comienzan a bajar, según Ahiba

Uno de los efectos más visibles de esta mayor liquidez es la reducción paulatina de las tasas de interés, luego de varios trimestres de alzas. Según Ahiba, si bien la Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central de Honduras (BCH) influye en el comportamiento de las tasas de interés, la disponibilidad de liquidez en el sistema es el factor que más peso tiene actualmente.

En agosto de 2024, el BCH elevó la TPM de 3.0 % a 4.0 %, y posteriormente a 5.75 % en octubre, como medida para controlar presiones inflacionarias. Este aumento encareció el financiamiento en todo el sistema financiero, afectando directamente a los usuarios de préstamos.

La TPM es la tasa de referencia a la que los bancos comerciales se financian con el Banco Central. Cuando esta sube, se encarecen los créditos, pero también pueden aumentar los intereses pagados por depósitos y ahorros.

Actualmente, las tasas promedio ponderadas para operaciones nuevas son las siguientes, de acuerdo con el informe de la Ahiba.

  • Consumo (excepto tarjetas de crédito): 18.46 %
  • Agricultura: 17.11 %
  • Industria: 15.67 %
  • Comercio: 15.67 %
  • Servicios varios: 15.22 %
  • Minería: 14.28 %
  • Bienes raíces: 14.85 %

Perspectiva para la economía hondureña

El repunte en los créditos, apalancado por los depósitos provenientes de remesas, es un signo positivo para la economía hondureña, particularmente en un entorno donde los costos del crédito venían en ascenso por decisiones de política monetaria.

Si se mantiene el flujo de remesas y la confianza en el sistema bancario, la liquidez podría seguir mejorando, permitiendo condiciones más favorables para el financiamiento de sectores productivos clave como la agricultura, la industria y el comercio.

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