Durante la gestión de Xiomara Castro, la economía hondureña ha mostrado crecimiento moderado, pero con serias limitaciones estructurales.
Aunque se prometió más empleo e inversión pública, la eliminación de la Ley de Empleo por Hora y la baja ejecución presupuestaria frenaron el dinamismo laboral. La inversión extranjera también ha caído, en medio de un clima de incertidumbre y poca confianza, según empresarios.
El endeudamiento público aumentó en más de 1,500 millones de dólares desde 2022, impulsado por un gasto estatal creciente no acompañado de mayores ingresos. A esto se suma el deslizamiento del lempira frente al dólar, el alza en las tasas de interés y una inflación que golpea el bolsillo de los hondureños.
Aunque la pobreza bajó levemente en 2024, cuatro de cada diez personas aún viven en pobreza extrema, sin acceso suficiente a alimentos básicos.
A continuación, tunota.com presenta un análisis de algunos compromisos asumidos y los desafíos estructurales que enfrenta Honduras en el último año de la administración de Xiomara Castro.
Creación de empleo e inversión pública en Honduras
Una de las principales promesas de la presidenta Castro fue la generación de empleo mediante una mayor inversión pública. Sin embargo, esta política ha sido fuertemente cuestionada por diversos sectores económicos, especialmente tras la eliminación de la Ley de Empleo por Hora en 2022, sin ofrecer alternativas viables para fomentar el empleo formal.
Eduardo Facussé, expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), señaló a través de radio HRN que la limitada inversión es una de las principales causas del estancamiento laboral en el país.
Además, destacó la insuficiente capacitación técnica ofrecida a jóvenes por parte del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), lo cual reduce sus posibilidades de inserción laboral. Asimismo, criticó la oferta formativa limitada para personas que ya están trabajando, contribuyendo a una baja competitividad en el mercado laboral.
Facussé también advirtió que actualmente no existen las condiciones adecuadas para atraer inversión extranjera directa, otro pilar necesario para impulsar el empleo y el desarrollo económico.

"El nivel de inversión, tanto pública como privada, está muy por debajo de lo que el país necesita para responder a la creciente demanda laboral de miles de jóvenes egresados de colegios y universidades. No hemos hecho un buen trabajo para crear oportunidades, atraer inversión o fortalecer sectores generadores de empleo como el agro, la construcción y la manufactura", declaró.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), más de 2 millones de personas enfrentan algún tipo de problema laboral, lo que representa el 47 % de la fuerza laboral del país, estimada en 3,930,944 personas.
Baja ejecución de inversión pública
Según datos revisados por tunota.com en la plataforma de Inteligencia de Negocios de la Secretaría de Finanzas, para 2025 se destinaron más de 82 mil millones de lempiras para inversión pública, para mediados de año se había ejecutado el 29.3 % de este monto, equivalente a poco más de 24 mil millones de lempiras.
Sin embargo, en el presupuesto nacional aprobado por el Congreso Nacional para el mismo año, aparece una asignación de 97,650 millones de lempiras para inversión pública y social en sectores estratégicos. Del total, la inversión social representa 43,576 millones de lempiras, de los cuales se han ejecutado 16,996 millones, equivalente al 39%.

En cuanto a la Inversión Extranjera Directa (IED), según registros del Banco Central de Honduras (BCH), en 2022 el país captó 920.3 millones de dólares, 181 millones más que en 2021. En 2023, esta cifra aumentó a 1,076.4 millones de dólares, pero en 2024 descendió a 993.9 millones de dólares.
Las autoridades reconocen que no ha habido nuevas inversiones extranjeras, sino que las cifras registradas corresponden a utilidades reinvertidas por empresas que ya operan en el país.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) ha atribuido esta situación a la incertidumbre y falta de confianza, factores que limitan el flujo de nuevo capital extranjero hacia Honduras.
Intereses por préstamos altos
Al inicio de su gestión, el gobierno redujo las tasas de interés para viviendas sociales a través de Banhprovi, fijándolas entre el 4 % y el 7 %, y amplió los plazos de pago hasta 30 años.
Sin embargo, en agosto de 2024, el Banco Central de Honduras (BCH) incrementó la Tasa de Política Monetaria (TPM) del 3 % al 4 %, y posteriormente a 5.75 % en octubre, lo que impactó directamente en el aumento de los intereses aplicados a préstamos bancarios.
La TPM es la tasa de referencia que determina las tasas a las que los bancos comerciales se financian con el Banco Central. Cuando la TPM aumenta, los préstamos en el sistema financiero se vuelven más costosos, aunque también puede hacer elevar los intereses por depósitos o ahorros.
Estos ajustes, junto al deslizamiento del lempira frente al dólar, forman parte de los compromisos adquiridos por el gobierno en el acuerdo económico firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2023.
Actualmente, los hondureños pagan más del 18 % de interés por préstamos en moneda nacional en instituciones bancarias, mientras que por sus ahorros reciben apenas un 2.56 % de interés, según registros del Banco Central.
Según economistas, una reducción en esas tasas solo sería posible si el BCH disminuye la TPM, lo cual es poco probable debido a la vinculación del país con el FMI.
El secretario de Finanzas y coordinador del Gabinete Económico, Cristian Duarte, ha indicado que una posible baja en la TPM dependerá del comportamiento de la inflación y de las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ha comenzado a reducir sus tasas de interés.
Deslizamiento del lempira frente al dólar
Aunque el gobierno se comprometió a mantener la estabilidad del tipo de cambio, este objetivo no se ha cumplido. En octubre de 2024, los hondureños comenzaron a pagar más de 25 lempiras por cada dólar adquirido.
El deslizamiento de la moneda se ha acelerado, y para mayo de 2025, el tipo de cambio ya superaba los 26 lempiras por dólar. Expertos advierten que, de continuar esta tendencia, a finales de este año el dólar podría costar más de 27 lempiras.

Este incremento en el tipo de cambio incide directamente en la inflación, encareciendo los productos importados y los insumos utilizados en la producción nacional, afectando el poder adquisitivo de los hogares hondureños.
Crecimiento económico sostenido
A pesar de los desafíos globales, la economía hondureña ha mostrado un crecimiento moderado en los últimos tres años, impulsado principalmente por la demanda interna y fortalecido por los ingresos por remesas familiares, exportaciones de café y otros productos.
En 2022, Honduras registró un crecimiento económico del 4.0 %, según datos del Banco Central. En 2023 y 2024, el crecimiento fue del 3.6 % por año, destacándose como mayores contribuidores sectores como la intermediación financiera, telecomunicaciones, comercio, construcción privada, generación de electricidad y agua, así como los sectores hoteleros y de restaurantes.
El Programa Monetario 2025-2026, presentado en mayo por el Gabinete Económico, proyecta un crecimiento económico de entre 3.5 % y 4.0 % para ese período, impulsado por el dinamismo del consumo interno, una mayor inversión pública y el crecimiento en las exportaciones, principalmente de café.
Sin embargo, economistas y empresarios señalan que este nivel de crecimiento podría no ser suficiente para generar una verdadera prosperidad y desarrollo. Para esto aseguran que el país debe crecer a un 6%.
El economista Ismael Zepeda advierte que el crecimiento actual no se traduce en mejoras significativas para la mayoría de la población, ya que no ha habido una reducción considerable de la pobreza ni transformaciones estructurales significativas.
"El crecimiento económico es real, pero no se traduce en una mejor calidad de vida. El ciudadano de a pie no lo percibe porque los beneficios no se distribuyen equitativamente", expresó.
Reducción de la pobreza en Honduras
Al cierre de 2024, la pobreza en Honduras disminuyó ligeramente, pasando del 64.1 % en 2023 al 62.9 %, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En cuanto a la pobreza extrema, también hubo una leve reducción, del 41.5 % en 2023 al 40.1 % en 2024. Estos datos significan que cuatro de cada diez hondureños viven en estas condiciones.
Según el Instituto de Investigación Social de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), casi 6.7 millones de hondureños viven en situación de pobreza, de los cuales cuatro millones se encuentran en pobreza extrema.

La pobreza extrema se refiere a que las personas no pueden cubrir el costo de la canasta básica, explicó Héctor Figueroa, director del Instituto de Investigación Social, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en Noticieros Hoy Mismo de TSi.
Un informe del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) presentado en febrero pasado reveló que al cierre de 2024 la Canasta Básica de Alimentos (CBA) se situó en 8,535.42 lempiras.
Factores como la corrupción, que limita la llegada de ayudas sociales; la informalidad laboral, sin salarios justos y sin seguridad social; y la débil institucionalidad, contribuyen significativamente a que los hondureños vivan en condiciones de pobreza, dijo Figueroa.
"Hay mucho dinero en ayuda social pero no está llegando a los más vulnerables", cuestionó el experto de la UNAH.
Endeudamiento de Honduras
Al inicio de su mandato, Xiomara Castro prometió eficientar el gasto público; sin embargo, durante su gestión la deuda pública ha aumentado considerablemente.
Según la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), la deuda pública alcanzó los 17,250 millones de dólares a marzo de 2025, un aumento significativo (de 1,571 millones de dólares) desde los 15,679 millones de dólares registrados en 2021.
Estos datos también se reflejan en el sitio web de la Secretaría de Finanzas (sección Inteligencia de Negocios BISEFIN) y muestran una evolución fluctuante. A pesar de las reducciones parciales en algunos años, la tendencia general evidencia un endeudamiento creciente.
En 2021, la deuda pública se situaba en 15,679.2 millones de dólares. En 2022, se registró el mayor incremento del periodo, con un alza de 1,138.4 millones, alcanzando los 16,817.6 millones de dólares.
En 2023 hubo una leve reducción de 149.8 millones, situando la deuda en 16,667.8 millones. No obstante, en 2024 volvió a aumentar en 706.3 millones, sumando un total de 17,374.1 millones de dólares.
Para lo que va de 2025 se reportó nuevamente una ligera baja de 123.4 millones, alcanzando una deuda de 17,250.7 millones de dólares.
¿Por qué hay mayor endeudamiento?
Este aumento estaría directamente relacionado con un crecimiento sostenido del gasto estatal, no respaldado por un incremento proporcional en los ingresos. "Hay más deuda porque hay más gasto público y, al final, el resultado es mayor endeudamiento", declaró Lilian Rivera, directora de gobernanza económica de la ASJ, en entrevista con noticieros de Televicentro.
Rivera recordó que, en los primeros meses del gobierno, se decretó una emergencia fiscal y financiera, lo que permitió adquirir deuda por 2,000 millones de lempiras, además del uso de 1,000 millones de dólares provenientes de las reservas internacionales.
Sin embargo, en lugar de aplicar medidas de contención, se observó una expansión del gasto, lo que, según Rivera, contradice el discurso oficial de austeridad.
Promesas cumplidas en materia económica y social en Honduras
- Eliminación de las ZEDE: El gobierno derogó las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), consideradas por muchos como figuras que atentaban contra la soberanía nacional. Esta medida fue ampliamente respaldada por diversos sectores sociales, académicos y políticos.
- Apoyo al sector agrícola y a la vivienda: A través de programas como el Bono Tecnológico Productivo, ComRural II y Mi Biósfera, se ha brindado asistencia técnica y financiera a miles de pequeños productores agrícolas. Además, se ha promovido el acceso al crédito para vivienda social, lo que ha dinamizado el sector construcción.
Promesa pendiente: reforma fiscal estructural
En 2023, el gobierno presentó el proyecto de la Ley de Justicia Tributaria, orientada a eliminar exoneraciones fiscales injustificadas sin imponer nuevos impuestos a la ciudadanía.
Aunque se promueve como una herramienta para combatir la evasión fiscal, el proyecto sigue estancado en el Congreso Nacional debido a la oposición del Partido Nacional y del Partido Liberal, así como a la resistencia de sectores empresariales que temen que la medida ahuyente inversión.
Promesas, no un plan de país
Los economistas Ismael Zepeda y Erick Rodríguez coinciden en que uno de los errores más graves del gobierno ha sido la falta de un plan de desarrollo integral con metas claras, visión de largo plazo e indicadores verificables. Esta carencia ha dificultado una evaluación objetiva de los avances en temas clave como subsidios, inversión y pobreza.
A esto se suma el uso intensivo de la publicidad oficial, que ha creado una percepción ambigua sobre los verdaderos logros de la administración.
"Lo fácil es decir que se cumplió una promesa. Lo difícil es demostrar que esa promesa mejoró la vida de la gente", resumió Zepeda.
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