Los daños en los cultivos ocasionados por la tormenta tropical Sara, que azotó a Honduras hace unas semanas, repercutirán con alzas en los precios de los granos básicos a partir de enero próximo, según productores hondureños.

"Se ha arrasado con todos los cultivos y también en la ganadería, con un impacto muy fuerte. De igual forma hay propiedades deterioradas en pasto", señaló Adelmo Rivera, productor y ganadero del departamento de Colón.

Heifer, una organización dedicada al desarrollo sostenible, recolectó información de primera mano sobre la perdida de ganado, cultivos y afectaciones en las fincas tras el paso de la tormenta tropical Sara.

En ese sentido, la ONG registró más de 4,470 hectáreas perdidas de cultivos de granos básicos, hortalizas y otros productos.

Asimismo, contabilizó unas 1,367 vacas perdidas y 107 colmenas destruidas. También. 446,470 litros de leche no entregados a la industria.

Entre tanto, la Asociación de Productores de Granos Básicos de Honduras (Prograno), reportó una pérdida total en el cultivo de arroz y el 60 % del frijol y maíz en los departamentos de Atlántida, Cortés, Colón y Yoro.

Por lo anterior, los productores advierten alzas y desabastecimientos de estos productos básicos para finales de enero de 2025, en el caso del frijol.

"Para lo que se ha visto en el campo va a incrementar y eso es preocupante, porque un país como el nuestro tiene que estar abastecido", manifestó Dulio Medina, presidente de Prograno.

Gobierno descarta escases de granos básicos

Por su parte, el Gobierno hondureño a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), estima que las pérdidas en el agro luego del paso de la tormenta Sara, rondan los 2,500 millones de lempiras.

Sin embargo, descartan que haya escasez de granos debido a que el Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) tiene una reserva de 78,000 quintales de frijol y más de 100,000 quintales de maíz.

De igual forma, desde la SAG afirman que le apostarán a la postrera tardía -siembra que se hace entre los meses de noviembre, diciembre y enero, en las regiones húmedas del Litoral Atlántico-, aunque los frente frío siguen complicando el campo.