Las autoridades de Honduras reiteraron este viernes que la reforma para dividir en tres sociedades a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) no implica una eventual privatización de la estatal, sino un mecanismo orientado a mejorar la administración, la transparencia y la eficiencia del sistema eléctrico, manteniendo la propiedad estatal de los activos estratégicos.

Las tres empresas subsidiarias de generación, transmisión y distribución continuarán bajo control total de la ENEE, afirmaron las autoridades durante el proceso de socialización del proyecto que se discute en el Congreso Nacional.

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En conferencia de prensa, el secretario de Finanzas, Emilio Hércules, explicó que la iniciativa establece salvaguardas para garantizar que las tres compañías permanezcan bajo propiedad del Estado hondureño.

"Se garantiza que el 100 % de las acciones de las tres empresas subsidiarias permanezcan bajo el control total de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica", afirmó el funcionario.

Rescate de la ENEE e inversión

La reforma impulsada busca contener el déficit anual de más de 15,600 millones de lempiras que, según las autoridades, representa una fuerte carga para las finanzas públicas y los contribuyentes.

El objetivo central es fortalecer la gobernanza del sector eléctrico, establecer reglas claras para los inversionistas y mejorar la eficiencia operativa de la estatal.

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El plan cuenta con el respaldo del gabinete económico, la empresa privada, el sindicato de la ENEE, organismos multilaterales y sectores de la sociedad civil.

Asimismo, pretende generar confianza a nivel nacional e internacional, atraer inversiones estimadas en alrededor de 6,000 millones de dólares y garantizar la disponibilidad energética necesaria para impulsar el crecimiento económico, la industrialización y nuevas inversiones tecnológicas.

Acciones bajo control del Congreso

Hércules detalló que cualquier movimiento relacionado con las acciones de las subsidiarias deberá ser aprobado exclusivamente por el Congreso Nacional, descartando decisiones administrativas o del Poder Ejecutivo.

"Las acciones son del Estado de Honduras y seguirán siendo del Estado de Honduras", subrayó.

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La aclaración surge luego de las consultas sobre si el proceso de reestructuración podría abrir la puerta a una privatización de la ENEE.

Reforma busca eficiencia sin privatización

El gerente general de la ENEE, Guillermo Peña Panting, afirmó que la reforma tiene como objetivo ordenar y hacer más eficiente el sistema eléctrico nacional, sin transferir la propiedad de los activos estatales.

"Lo que es del Estado de Honduras seguirá siendo del Estado de Honduras y seguirá siendo de los hondureños", expresó.

Según explicó, la creación de las tres subsidiarias permitirá mejorar la gestión, fortalecer la transparencia y reducir el déficit financiero de la estatal, manteniendo siempre el control público del sector.

Organización del sistema eléctrico

Por su parte, el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, señaló que la reforma busca establecer reglas claras y fortalecer la gobernanza del sistema eléctrico.

En tanto, el secretario de Energía, Eduardo Oviedo, afirmó que el nuevo marco legal pretende atraer inversión y garantizar la sostenibilidad energética del país.

Las autoridades reiteraron que la división de la ENEE en tres empresas subsidiarias no implica privatización, sino una reorganización administrativa orientada a mejorar la eficiencia operativa, preservar la propiedad estatal y fortalecer el servicio eléctrico para la población hondureña.

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