Estados Unidos impondrá un arancel global del 10 % a las importaciones de diversos países latinoamericanos, incluyendo Honduras, a partir del 5 de abril de 2025.
Esta medida, promovida por la administración de Donald Trump bajo el concepto de "arancel recíproco", busca equilibrar la balanza comercial, aunque economistas la describen como un nuevo obstáculo para el comercio internacional.
Los países más afectados serán Nicaragua y Venezuela, que enfrentarán tarifas del 18 % y 15 %, respectivamente, debido a lo que Washington considera “hostilidad manifiesta” y “falta de cooperación democrática”.

Tostadores de EE. UU. podrían absorber el arancel
En respuesta a esta decisión, algunos tostadores de café en Estados Unidos han expresado su disposición a asumir temporalmente el costo del arancel del 10 % para no afectar la demanda de café hondureño.
Emilio Medina, productor y exportador de café, dio a conocer esa posibilidad en una entrevista con el noticiero Hoy Mismo de TSi.

“Todavía estamos evaluando los impactos a mediano y largo plazo, pero en una reciente feria en EE. UU. se habló de que los tostadores están dispuestos a absorber el costo en sus balances económicos para preservar la cadena de suministro y evitar afectar al consumidor”, aseveró Medina.
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Medina explicó que la capacidad de resistencia de los tostadores variará según el país de origen del café.
"Mientras que un arancel del 10 % para Honduras o Brasil puede ser manejable, en países como Vietnam, donde el impacto es del 46 %, la situación es diferente".
Asimismo, destacó que otros productores de la región, como Nicaragua, enfrentarán aranceles más altos (18 %), lo que podría generar una mayor demanda de café hondureño en el mercado estadounidense.
Incertidumbre sobre el impacto a largo plazo
A pesar de esta posible medida de mitigación, el sector cafetalero hondureño sigue a la expectativa de cómo evolucionará la situación.
Medina enfatizó que la decisión final dependerá de los tostadores y de si la política arancelaria de EE. UU. se mantendrá en el tiempo.
"Honduras, aunque es un país pequeño en términos económicos, tiene un peso importante en la producción de café.
La situación aún es incierta, pero podría representar una oportunidad si los compradores deciden priorizar el café hondureño sobre el de otros países más afectados", concluyó.
