Luciano Castro y Elizabeth 'La Negra' Vernaci fueron pareja hace algunos años, siendo de los romances más sorpresivos del espectáculo, por lo que hasta el día de hoy su amor es recordado por sus fans.
Específicamente la relación tuvo una duración de cuatro años, sin embargo, terminaron; la locutora de radio dio a entender que el actor era poco cariñoso con ella y engreído, siendo las causas de la separación.
Debido al tiempo juntos, miles de sus fanáticos empezaron a creer que llegaron a tener hijos, sin embargo, esto no es así, ya que Luciano Castro y La Negra Vernaci nunca tuvieron descendientes.
El actor de 49 años tiene tres hijos, Mateo, Esperanza y Fausto, mientras Vernaci solamente tiene un heredero llamado: Vicente Bonavetti, producto de su relación con Martín Bonavetti.
Reencuentro de Luciano Castro con La Negra Vernaci y su hijo
Vicente Bonavetti nació el 11 de septiembre de 2002, mientras la relación de su madre con Casto terminó en 2009, por lo que el intérprete de Antonio Puente en 'Herederos de una Venganza' ya lo conocía.
Y es que desde que Luciano y Vernaci terminaron nunca volvieron a cruzar caminos, sin embargo, el oriundo de Rosario visitó el programa conducido por su ex y se llevó una gran sorpresa.
El actor se reencontró con el hijo de Vernaci, a quien conoció cuando este tenía entre 2 y 7 años. Vicente le dejó un video a la expareja de su madre, el cual dice: "Quiero compartir algunas de las enseñanzas que me dejó Luciano. Me enseñó a cómo pegar bien. Quiero decir que yo tenía entre 2 y 7 años... pero lo bueno es que nunca me pegaron".
El joven siguió: "También me enseñó a cómo tomar soda del pico. Para alguien adicto a la soda como yo, es lo mejor que te puede pasar. Lo sigo haciendo y lo recomiendo mucho".
Luego para finalizar dijo: "Y por último, es algo reciente: miré para bajo, me desconcerté y choqué el auto. Es algo que yo vi que Luciano hizo. Dicho esto, te quiero muchísimo y tengo los mejores recuerdos con vos".
Luego de sus emotivas palabras, el actor no pudo contener las lágrimas y lo recordó con mucho cariño: "Era muy chiquito y siempre tuvo mucha personalidad. Y yo abría la heladera y aparecía Vicenta abajo. Era increíble. Entonces, un día me vio así y como que quedó choqueado. Dijo '¿qué haces? ¿Cómo haces?'. Y le enseñé a tomar soda del pico, con la boca puesta de costado".
