La desaparición de Maitena Luz Rojas Garófalo, una adolescente de 14 años residente en Merlo, provincia de Buenos Aires, generó una inmediata reacción en su entorno.
El miércoles 8 de abril de 2026, la joven salió de su casa rumbo a la escuela junto a su hermana mayor, como parte de su rutina habitual. Sin embargo, ese día marcaría el inicio de un hecho que conmocionaría a toda la comunidad.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, Maitena llegó hasta la puerta de la Escuela Secundaria N.º 16, pero no ingresó al establecimiento. Antes de separarse, le indicó a su hermana que saludaría a una amiga, aunque nunca regresó ni volvió a ser vista en ese lugar.
Esta situación encendió rápidamente las alarmas en su familia, que reportó su desaparición horas después.
Mientras tanto, la incertidumbre crecía entre familiares, compañeros y vecinos, quienes iniciaron una intensa búsqueda. La preocupación aumentó debido a que la adolescente había dejado su teléfono celular en casa, un detalle que dificultaba el rastreo inmediato de su paradero y elevaba el nivel de angustia en su entorno cercano.
Hallazgo del cuerpo de Maitena
El jueves 9 de abril, tras un operativo de búsqueda que involucró a autoridades y voluntarios, el cuerpo de Maitena fue encontrado en un descampado de General Las Heras, a unos 40 kilómetros de su hogar en Merlo. El hallazgo confirmó el peor desenlace y provocó una profunda conmoción en toda la comunidad.
Según los primeros resultados de la autopsia, la causa de muerte fue asfixia mecánica por ahorcadura. Las pericias iniciales descartaron la intervención directa de terceros en el hecho, lo que orientó la investigación hacia la hipótesis de un suicidio.
No obstante, las autoridades continúan analizando distintos elementos para esclarecer completamente las circunstancias.

Por otro lado, los especialistas indicaron que la data de muerte se ubicaría entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves. Esta precisión temporal permitió a los investigadores reconstruir con mayor claridad los últimos movimientos de la adolescente, quien habría viajado en el tren Sarmiento hasta la zona donde finalmente fue encontrada.
Cartas, mensajes y evidencias de planificación: claves en la investigación
Uno de los aspectos más impactantes del caso es la existencia de múltiples indicios que apuntan a una planificación previa. En el domicilio de Maitena se hallaron entre nueve y once cartas manuscritas dirigidas a familiares y amigos, en las que la joven dejaba mensajes de despedida.
Asimismo, se encontraron correos electrónicos programados para enviarse después de su muerte, así como un video personal en el que evidenciaba un estado de profunda tristeza. Estos elementos reforzaron la hipótesis de que la adolescente había tomado decisiones anticipadas respecto a su desenlace.
Sin embargo, la familia denunció la posible influencia de terceros a través de internet. Según relataron, en el teléfono celular —que había quedado en la vivienda— se identificaron conversaciones con números extranjeros que presuntamente incitaban conductas autodestructivas. Este hallazgo abrió una nueva línea de investigación centrada en la posible instigación.
Investigación en curso: análisis digital y posibles responsabilidades
Aunque la Justicia bonaerense sostiene que no hubo intervención directa de otras personas en el momento del hecho, el caso sigue bajo análisis. Las autoridades avanzan con pericias toxicológicas, estudios anatomopatológicos y, especialmente, investigaciones digitales sobre los dispositivos de la víctima.
En ese sentido, los expertos buscan determinar si existió algún tipo de manipulación psicológica o inducción a través de plataformas digitales. La hipótesis de instigación al suicidio cobra relevancia ante la presencia de mensajes que, según la familia, normalizaban este tipo de conductas.
Por consiguiente, el enfoque de la investigación no solo apunta a esclarecer lo ocurrido, sino también a establecer posibles responsabilidades indirectas. Este aspecto resulta clave para comprender el alcance del caso en un contexto donde los riesgos en entornos digitales son cada vez más debatidos.
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