Wember Pineda Amaya, originario de San Marcos de Ocotepeque y que laboraba como jefe de la red de salud de la Mancomunidad Mocalempa, en el Sur de Lempira.
El doctor había salido con toda su familia hacia la playa de Costa del Sol en El Salvador. Iban a celebrar su cumpleaños, salieron temprano con su esposa, hijo y padres.
Al llegar cuentan que comieron, tomaron y no habían ni pasado dos horas cuando el galeno se interno muy adentro de la playa.
"La gente vio cuando una ola se vino encima y después de eso, no lo volvieron a ver", lamenta Arnulfo Rodríguez, alcalde de La Virtud, Lempira.
Humilde y ejemplar
La noticia conmociona a los departamentos de Ocotepeque y Lempira, zonas en las que laboró por varios años el médico hondureño.

Tras conocerse de su fallecimiento, el pesar invade, sobre todo a los municipios del Sur de Lempira en donde laboró: La Virtud, Mapulaca, Virginia y Piraera.
"El doctor era una persona humilde, inteligente, servicial, un gran colaborador y muy trabajador. Lo vamos a extrañar", dijo el alcalde.
En San Marcos también lloran, la jovialidad y carisma de Wember se extrañarán, porque aseguran tenía un don especial para atender a sus pacientes.
"Era especial, muy dedicado y entregado a sus pacientes", dijo una de las enfermeras del hospital San Marcos.
Se informó que el fue entregado a su familia y que salieron rumbo a la frontera El Poy.
Su velatorio será en San Marcos de Ocotepeque, su ciudad natal y el lugar en el que laboraba los fines de semana en el Hospital San Marcos.
