El Congreso Nacional aprobó, en sesión del martes, el contrato de préstamo por 300 millones de dólares suscrito entre el Estado de Honduras y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para la construcción de la represa multipropósito El Tablón.
La represa se construirá sobre la cuenca del río Chamelecón, entre los municipios de Quimistán y San Marcos, en Santa Bárbara, al occidente del país.
Su objetivo principal será el control de inundaciones en el Valle de Sula durante la temporada de lluvias.
El proyecto también contempla la generación de energía eléctrica renovable, lo que lo convierte en una estrategia integral de adaptación al cambio climático.
"Estamos dando un paso trascendental en la protección de miles de vidas y en la transformación y el desarrollo económico y social de nuestro país", señaló el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, tras la aprobación del decreto que contiene el contrato número 2342.
El convenio del préstamo fue suscrito en diciembre de 2024 entre el gobierno y el BCIE.
Exoneraciones
Según establece el decreto, los pagos bajo el convenio de financiación del proyecto, incluyendo capital, intereses, montos adicionales, comisiones y gastos, estarán exentos de toda clase de deducciones, impuestos, derechos, tasas, contribuciones, recargos, arbitrios, aportes, honorarios, contribuciones públicas gubernamentales o municipales y otros cargos hondureños.
Además, todos los bienes y servicios adquiridos con los fondos de este convenio y los fondos nacionales para la ejecución del proyecto El Tablón quedarán exonerados de gravámenes arancelarios, impuestos selectivos al consumo e impuestos sobre ventas que graven la importación y/o compra local.
Capacidad de la presa
El Tablón tendrá la capacidad de generar 13 megavatios de energía eléctrica, además de suministrar agua potable e irrigar tierras en el Valle de Sula.
El gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Erick Tejada, indicó en diciembre que el proyecto se encuentra en la etapa final de elaboración de los términos de referencia o bases para la licitación pública internacional.
La licitación se realizará en febrero de 2025 y durará seis meses. Está planificado que la construcción inicie en octubre de este mismo año.
La finalización de la represa está prevista entre 36 y 48 meses después del inicio de la obra, lo que generará 7,000 empleos directos y más de 22,000 indirectos, según Tejada.
De ser así, el embalse estaría listo en 2029 y comenzaría a operar en 2030.
Afectaciones
Según autoridades de la ENEE, unas 400 familias se verán afectadas por la construcción de la presa, lo que representa una reducción respecto al número previsto en un estudio de 2007, que contemplaba afectar a 800 familias.
Las personas afectadas deberán ser reubicadas en otros sectores y recibirán indemnizaciones, aunque aún se desconoce el impacto económico.
