En el caso de Honduras, hay 2.6 millones de personas que enfrentan una crisis alimentaria debido a la baja producción de granos básicos por efectos del fenómeno del niño, dijo la representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Stephanie Hochstetter.
El 61 por ciento de los 298 municipios que tiene Honduras están en situación de inseguridad alimentaria crítica por el poco acceso a la producción y a los alimentos, refirió por su lado el economista hondureño, Efraín Díaz Arrivillaga.
Mientras, en Guatemala, existen 3 millones de personas en inseguridad alimentaria y este año el país será impactado por la llamada hambre estacional (desnutrición aguda de niños menores de 5 años), indicó el director administrativo del Programa de Alimentos de Ciudad Guatemala, Luis Linares.
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Los tres expertos coincidieron en que, mientras el campo sufre por falta de sistemas de riego y otros efectos, los países de Centroamérica dependen sustancialmente de las importaciones de alimentos.
Para el caso, Honduras produce unas 590 mil toneladas métricas de maíz, mientras la demanda es de aproximadamente 960 mil toneladas métricas, según informes oficiales.
Es por ello que consideran que los países más afectados deben de abordar políticas públicas orientadas al tema inversión agrícola, sobre todo en los sectores rurales donde se presenta el mayor problema por falta de alimentos.
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"La producción agrícola debe estar incluida dentro de las políticas públicas y ser abordada integralmente", dijo el hondureño Efraín Díaz.
Atender corredor seco
El economista indicó que en Honduras ha habido muchos programas y experiencias agrícolas pero no se les da continuidad. Solo en el denominado corredor seco se han invertido 273 millones de dólares; sin embargo, no hay impacto en la población.
El corredor seco incluye 13 municipios de la zona centro, sur y oriente de Honduras que son afectados por sequías: Curarén, Alubarén, Reitoca, San Miguelito, La Libertad y Lepaterique del departamento de Francisco Morazán; Pespire, San Antonio de Flores, San José y San Isidro del departamento de Choluteca; y Soledad, Texiguat y Vado Ancho, El Paraíso.
En ese sentido, Díaz indicó que las necesidades de financiamiento para los agricultores no está cubierta y la pobreza se perpetuará si no se atiende al campo, en donde vive el 47 por ciento de la población hondureña.
"Debemos replantear una política hacia el campo. Necesitamos una nueva visión del sector agrícola", donde la agricultura sea competitiva, rentable y resistente al cambio climático y a la estacionalidad, dijo.
El agro, base de la seguridad alimentaria
"En Honduras la disponibilidad y el acceso son los dos pilares más críticos para abordar en lo que se refiere a inseguridad alimentaria y nutricional del país y, por tanto, se requiere un abordaje de todas las instituciones involucradas, especialmente el agro, que es la base de la seguridad alimentaria", dijo la delegada del PMA, Stephanie Hochstetter.
La experta destacó la importancia de crear una estrategia integral de protección social que incluya todos los elementos que tienen que entrar y activarse para que la población tenga un desarrollo social y económico adecuado.
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Con este mecanismo, agregó Hochstetter, se tendrá un plan anticipado para mitigar eventos generados por desastres naturales, que además de garantizar la vida humana, se protegerá los medios de vida de los sectores vulnerables, y se debe dar prioridad a familias que tengan niños menores de 5 años.
De su lado, Luis Linares, de Guatemala, consideró que los estados deben estar dedicados a los más pobres y vulnerable con políticas públicas virtuosas que tengan continuidad, y que se implementen por una administración pública eficiente y eficaz, inyectando recursos suficientes para acciones inmediatas para atender el problema de la inseguridad alimentaria.
La seguridad alimentaria y nutricional tiene que ser parte del plan del sector agroalimentario y estar en la agenda nacional y pública, con "un enfoque integral a corto, mediano y a largo plazo para abordar no solo la producción, sino el acceso a los alimentos", puntualizó el economista hondureño Efraín Díaz.
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